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jueves, 31 de julio de 2014

Diario Disney 38: 'Fantasía 2000'

 

Pues mira, resulta que hay al menos otra gran película post-'TARZÁN'. Como quizá hayáis deducido no he visto este segundo volumen de 'Fantasía' hasta hoy, y para mi sorpresa, me he encontrado con una joya igual de brillante que la original. Incluso puede que la haya disfrutado un poco más.
Es maravilloso ver que en plena era moderna de la animación aún se atrevan a hacer la ansiada segunda entrega de 'Fantasía', un proyecto que, como nos explican en la propia peli, siempre estuvo en la mente del mismo Walt. Finalmente ha sido a las puertas de los 2000, con el CGI a punto de devorar el medio, cuando se ha podido (o más bien se ha querido) realizar. Y afortunadamente, se conserva la belleza, imaginación y grandiosidad de aquella, así que no me extenderé, pues todo lo dicho en el Diario 3 se aplica a este.
Es cierto que el ordenador le quita mérito al asunto y en ocasiones la fusión entre la animación tradicional y el CGI no acaba de cuajar, pero... a quién le importa cuando tenemos joyas como el segmento de 'Rhapsody in Blue' o, sobretodo, el último 'El Pájaro de Fuego', esa Obra Maestra de la animación en sí misma con una protagonista que podría haber creado Miyazaki.
Pues eso, que vaya forma calla bocas de empezar "la etapa mala". ¿Cuál toca ahora? Ah sí, esa... me suena... creo...

Diario Disney 37: 'TARZÁN'


Última película de la etapa noventera. Tras 5 años sin un rumbo fijo, Disney se despide de una de sus mejores etapas por todo lo alto, pues con 'TARZÁN' se recupera esa "magia" que se empezaba a echar de menos.
La historia de Tarzán empezó en un solo libro, pero a lo largo de los años se ha ido expandiendo a través de decenas de secuelas literarias y una cantidad aún mayor de películas y cómics. Es uno de los personajes más famosos de la historia, y se ha convertido en todo un mito moderno. Y a mí los personajes que alcanzan ese estatus me fascinan. Sí, el concepto de Tarzán me encanta, y creo que es perfecto para que Disney lo pase por su filtro.
Así, 'TARZÁN' adapta a su manera todo lo icónico del personaje (no es de extrañar que se separe de la novela original, pues a estas alturas eso solo supone una pequeñísima parte de la leyenda) siendo fieles a su esencia y con un resultado prácticamente inmejorable. Tenemos todo lo que se le puede pedir a un film del Hombre Mono. Peleas contra fieras, balanceos entre lianas, la escena de rigor "Tarzán, Jane. Tarzán, Jane", nuestro héroe frustrando los planes de un cazador furtivo, Jane quedándose en la jungla y poniéndose para la ocasión el imprescindible bikini selvático... Lo dicho, cada elemento que asociamos a Tarzán está aquí, pero con una nueva dimensión. Me parece espléndido que se use la difícil relación entre el protagonista y Kerchak como la motivación de Tarzán para convertirse en... bueno, TARZÁN. Él solo quiere ser considerado un gorila, y hay algo verdaderamente poderoso en eso de "seré el mejor simio de todos" que dice cuando es un niño. Porque sabemos en qué se va a convertir. Me pasa algo similar, por el mismo motivo, en 'Batman Begins', cuando Bruce dice que debe convertirse en algo primario y aterrador.
En el caso que nos ocupa, vemos la transformación en ese fantástico montaje a ritmo de "Hijo de Hombre" (más adelante comentaré la banda sonora), y ya llama la atención otra vuelta de tuerca que da Disney: Ya no es que Tarzán salte de liana en liana, es que es un acróbata al nivel de Spider-Man. Vaya espectáculo.
Y justo después viene la pelea con Sabor, y el famoso grito, y... Ah. Esto es lo que me encanta de Disney. Coge los elementos clave de historias famosísimas y les da un nuevo significado que queda sorprendentemente bien.
Al margen de lo interesante y completa que sea como revisión del mito, la película, como 'Clásico Disney', es cojonuda en sí misma. Tarzán es lo bastante humano y lo bastante guay como para ser uno de los grandes héroes Disney en un sentido literal, y su crisis de identidad es perfecta. Detalles tan sencillos como el de juntar las manos son verdaderamente brillantes. Jane es divertida, adorable y monísima, y la relación entre ambos es intachable, usando la fascinación que el uno siente por el otro para desarrollar el romance como es debido. Su primer encuentro es perfecto. PER-FEC-TO. Y no solo porque da pie a una persecución entre los árboles que se encuentra entre las secuencias más trepidantes y emocionantes de la productora.
Más cosas: Con Clayton, el villano, tengo sentimientos encontrados. En otra ocasión dije por aquí que me sobra la figura del malo en la peli. Hoy no es así, porque al fin y al cabo, como apuntaba más arriba, el enfrentamiento entre Tarzán y un cazador furtivo se me antoja imprescindible en un film que parece querer ser una recopilación definitiva de todas las claves del personaje. Pero... no sé, una vez que empieza a hacer cosas "villanescas" me resulta demasiado cliché. Sin embargo es tan carismático que creo que podría ser el prota de un film de aventuras totalmente distinto.
Los secundarios cómicos no es que me maten, pero son los primeros en unos cuantos años en no sobrar y estar bien integrados. Eso sí, la escena de la juerga en el campamento sí resulta un tanto gratuita.
Sobre la animación, solo puedo decir cosas buenas. Los dos últimos 'Clásicos' se alejaban un poco del estándar, pero esto vuelve a ser 100% Disney en cuanto a estilo y calidad. Destaco el diseño de Tarzán, uno de los mejores trabajos del genial Glen Keane, y no solo por la perfección de la anatomía y movimientos del protagonista. Sus afilados rasgos le dan una fiereza (y sin embargo son los propios de un caballero inglés) perfecta para Tarzán. De hecho, para mí esta es LA IMAGEN del personaje.
Por cierto, ojo al perfil de Jane. Ya sabemos donde está el origen de las chicas Disney de nueva generación: Elsa es muy, muy parecida...
La música cumple con creces, pero sin duda lo que destacan son las pegadizas canciones de Phil Collins. Me gusta que no sean las típicas canciones Disney. Y no me refiero a que sean de un estilo muy diferente, si no a que se usen como una narración en off. Un soplo de aire fresco que ya hacía falta.
Nada más. Con una última escena entre los árboles y un grito triunfal, mientras suena el reprise de "Dos Mundos" (con coros, por supuesto), y poniendo de nuevo el título al final, a lo 'EL REY LEÓN', cerramos los 90 con la que seguramente sea la última gran película de la productora. Pero no temáis: En contra de la creencia popular, en los 2000 hay un puñado de cintas muy decentes, algunas incluso realmente buenas. Pronto empezaremos a ver cuales son.

viernes, 25 de julio de 2014

Diario Disney 36: 'Mulan'


Antes de ver 'Mulan'

Ugh, 'Mulan', que pereza...

Después de ver 'Mulan'

¡Pero si es cojonuda!

Eso es más o menos lo que se me pasa por la cabeza cada vez que tengo que ver el penúltimo 'Clásico' noventero. Y digo "tengo" y no "quiero" porque es una de las pelis de la filmografía que menos me apetece ver regularmente, por estupenda que me parezca. Me pasa un poco como con 'Pinocho'... gustándome esta mucho más, ojo.
'Mulan' no es perfecta, pero está muy bien construida. Está mucho mejor atada que 'Hércules', y tiene más claro hacia dónde va. Eso no quiere decir que me guste más, al fin y al cabo los puntos fuertes de 'Hércules' son escandalosamente fuertes y únicos, y en la cinta que nos toca no veo nada tan memorable. Pero eso no viene al caso.
El tema es que 'Mulan' es bastante distinta a lo que se asocia a Disney, recuperando un poco el tono serio y épico de los dos films que siguieron a 'EL REY LEÓN', aunque sin tanta grandilocuencia, con aspiraciones más pequeñas. Es más la historia de Mulan que una peli bélica con grandes batallas. Y eso está bien. Al fin y al cabo es Disney. No van a mostrar GUERRA sin suavizarlo, y eso haría que se quedase a medias. Mejor no centrarse en eso. Mejor poner la atención exclusivamente en la prota y su entrenamiento, mostrar solo una escena realmente dura sin cortarse un pelo (¡Mirad niños, cadáveres tirados por la nieve! When you wish upon a staaaar...), recurrir al ingenio para que la superbatalla de la peli no sea realmente una batalla, y terminar con un enfrentamiento contra el villano más directo. Me parece perfecto. No solo como planteamiento, si no porque cada cosa que he mencionado funciona. No es que Mulan resulte muy carismática, pues se vuelve a usar con ella el arquetipo "sé que valgo más que lo que el destino me depara", pero en este caso la transformación que debe realizar para "ser más" es tan gorda y seria que lo compensa: No importa que el personaje en sí, aun siendo lo bastante agradable, no destaque demasiado, pues lo que hace ya destaca por ella. Es la primera heroína Disney total. Idea los planes, salva a todos y se enfrenta directamente contra el villano. Ole. Y ya digo, su entrenamiento, bien, con canción motivadora incluida. La batalla que no es batalla, ESPECTACULAR y épica. Y el clímax funciona como un reloj.
Vaya, vaya, ¿Es que no falla nada? Pues claro. A ver, Disney, cara guapa, te comento: DEJA YA LOS ANIMALES/MONSTRUITOS SECUNDARIOS CÓMICOS. Y si eres incapaz de renunciar a esta herramienta, haz que parezcan necesarios. No me malinterpretéis, Mushu tiene varios puntazos muy buenos, pero eso no evita que a) para alivio cómico ya están los tres compañeros de Mulan, y con mejores resultados, y b) su papel en la peli está metido a presión. Claro, se hace que sea él el que ponga en marcha un par de puntos clave del argumento, pero está hecho de una forma tan gratuita, tan fuera de lugar, que no hace más que reforzar la sensación de que realmente el dragoncillo no pinta nada.
A parte de eso, toda la secuencia de "mi linda flor" sobra por completo. En serio. Una cosa bárbara. En realidad el asunto de las canciones se siente un poco fuera de lugar, al menos tal y como se enfoca en esta peli. 'Hércules' innovó bastante en eso... y el próximo 'Clásico' más todavía. Ya lo hablaremos.
Ah, en el apartado visual no hay quejas. Bonito pero con personalidad, y con un espléndido diseño de personajes.
Eso es todo. La peli está muy bien, pero me falta ese personaje o escena impresionante y memorable.
La siguiente cinta, si el revisionado no me obliga a contradecirme, supone un regreso triunfal de la potencia y el estilo más Disney, aunque tiene plena conciencia de que LA ERA 2000 (leer con eco) estaba muy cerca. En fin, pronto os hablo del Hihou de Houmbrrei.

jueves, 24 de julio de 2014

Diario Disney 35: 'Hércules'


Tras un pequeño descanso, volvemos al lío.
Parece claro que, entrando ya en la recta final de los 90, en Disney estaban un poco... nerviosos. Con dos películas que tiraban por lo épico y maduro con resultados dispares para intentar acercarse, sin conseguirlo (al menos económicamente), al mayor éxito de la ya de por si triunfal etapa 89-94, la productora pega un volantazo como tantas veces haría en los 80 y nos trae un film sumamente extraño.
Siempre ha sido de mis favoritos, pero viendo las cosas en perspectiva y de una forma más analítica, lo cierto es que ha caído unos cuantos puestos. Sigo disfrutando mucho de la peli, pero su extraña mezcla de elementos me impide considerarla un GRAN 'Clásico'.
Tenemos cosas bastante simplonas y típicas, y sin embargo a la vuelta de la esquina elementos muy ingeniosos y divertidos. Sin duda destacan el llamativo, peculiar y arriesgado estilo visual, que da una identidad propia al film como pocas veces se ha visto, y la música, muy clásica e incluso repetitiva a veces, y una puta locura otras (Gospel en la Antigua Grecia. ¡Por supuesto!), pero siempre de calidad, como es habitual en Alan Menken.
En cuanto a personajes... bueno, Meg no solo se come a Hércules sin misericordia, si no también a la peli en sí. Aparece y el film sube significativamente. De los personajes femeninos de Disney más carismáticos, originales y trabajados. Meg es una femme fatale, tiene un pasado jodido, trabaja para el villano, y es plenamente consciente de lo atractiva que es, hecho del que se aprovecha sin reparos. Siempre me ha impactado encontrarnos una chica así en Disney, y ahora, al ver los 'Clásicos' en orden, más todavía.
El citado villano también tiene lo suyo. Hades es... el puto amo. Todos sabemos porqué. Todos nos descojonamos con él. No hace falta entrar en detalles, ¿verdad?
Estos dos, juntos o separados, hacen la peli. Ni más ni menos. La cinta tiene muchas otras pelis dentro de ella, es una especie de monstruo de Frankenstein que milagrosamente funciona, pero estos dos personajes están en la misma onda, y quizá por eso son lo más destacable. Quizá hasta sean el ingrediente verdaderamente sólido que une al resto y hace que el conjunto mole.
Tampoco es que el resto sea malo. La historia, como ya he señalado en otra ocasión, tira mucho del Superman de Richard Donner (chachi), y el humor, muy cartoon, referencial y a veces con mucha mala leche, casi siempre acierta.
Eso sí, Hércules es inadmisiblemente poco carismático, interesante y trabajado para la década en la que se encuentra, y... no es que haga demasiado en el avance de la historia, ¿no creéis? Nunca se entera de nada y hasta el final, los acontecimientos no se ven alterados por sus actos. Ay, el final. Manda huevos lo épico y emocionante que me ha parecido siempre. Y me mantengo. Choca que diga algo así de una peli tan ligera, pero ya os he dicho que es rarilla y amorfa.
Aun así, sigue gustándome y sigo encontrando cosas realmente cojonudas. Eso sí, tiene un sabor muy poco Disney. Parece más bien algo que haría DreamWorks.
La próxima es el 'Clásico' noventero que menos me apetece revisionar...

lunes, 14 de julio de 2014

Diario Disney 34: 'El Jorobado de Notre Dame'


Ya señalé en el anterior Diario que me desconcierta que 'Clásicos' que parecen gustar a todos no estén considerados "de los grandes", y este es el caso más extremo. En mi entorno, tanto real como virtual, solo sé de UNA persona a la que no le gusta esta cinta. El resto no solo la considera buena, si no que la coloca sin dudar entre sus favoritas. Y sin embargo no pasa de la mitad de la tabla en la mayoría de ránkings que se ven por ahí. Bah, no sirve de nada darle vueltas, solo consigo cabrearme. Lo importante es que este 'Clásico', mi favorito de niño, no sale ni a tiros de mi top 5 (cabe aclarar que en mi top 5 ya hay como 7 pelis... debería solucionar ese asunto).
No es que pueda decir que sea perfecta, pero me gusta tanto como las más grandes joyas de su década, e incluso más en según qué aspectos muy concretos. Supongo que es justo decir que estamos ante un film algo irregular y desequilibrado. Al fin y al cabo, es la primera gran película de los noventa en la que se puede afirmar que sobra una escena entera. Me refiero, claro está, a la canción de las Gárgolas. Sobra porque rompe el crescendo dramático de la peli. Sobra porque nos machaca de forma innecesaria cosas que estaban muy claras. Sobra porque no tiene gracia. Y sobra porque... porque es mala. Y ya está. Sí, sí, siempre estamos cebándonos con las Gárgolas, pero su excesiva presencia en la peli es lo que impide que me parezca redonda de verdad. Hay que tratar cuidadosamente a los secundarios cómicos. Timón y Pumba podrían haber desentonado en un drama épico como 'EL REY LEÓN', pero tenían una función necesaria, entidad propia, y lo más importante, sabían cuando retirarse. Aquí, el concepto de chistosos amigos imaginarios de Quasimodo podría haber funcionado en una película tan oscura, dramática y adulta como esta, pero es que no tienen una conexión sólida con los personajes o la historia y están hasta en la sopa, maldita sea. Tenemos a Quasi en una escena preciosa y muy íntima cantando lo que siente por Esmeralda y ellos no dejan de chupar cámara. Mal, joder, mal.
Nunca un punto negativo que, seamos sinceros, en realidad es fácilmente perdonable, había molestado tanto. Porque lo demás, tenga mucho reconocimiento o no, es de lo mejor que ha hecho Disney. Y no porque se atreva a tocar temas profundos y adultos, si no porque lo hace bien, lo hace creíble y auténtico. A lo grande, con épica y grandilocuencia, al más puro estilo Disney. Y ajustándose a una historia sobre las injusticias, el abuso de poder, la hipocresía, la dignidad humana, y sobre el Mal, pero el Mal de verdad, el que existe, el que hace daño a nuestra sociedad. Esto lo representa Frollo, rival directo de Scar como mejor villano de Disney y el personaje que establece el tono y el trasfondo de la película. Un hombre malvado que no sabe que lo es, alguien consumido por un deseo irrefrenable hacia una mujer que representa todo lo que odia y que buscando su salvación espiritual bajará (literalmente) a los Infiernos y arrastrará a París con él. Nada de esto se trata de forma superficial o infantil, si no que se lleva hasta las últimas consecuencias y resulta sumamente apasionante.
Me fascina como todo esto ocurre en tan solo dos días, pues es de esas veces en las que el tiempo transcurrido se siente real, haciendo que la dramática cadena de acontecimientos resulte más grandiosa.
Y todo empieza cuando los tres protagonistas masculinos conocen a LA MUJER. Aaay, Esmeralda... ya he escrito anteriormente todo lo posible sobre como Disney necesitaba crear a la chica más hermosa, sensual y en definitiva irresistible de su filmografía... y lo consigue. Al fin y al cabo, ella los transforma a los tres. Para Quasimodo, uno de los protagonistas más tiernos que ha dado la animación y un fascinante contrapunto al villano, es un ángel que poco a poco lo sacará de su inocencia, siendo ese impresionante momento en el que se desencadena (toma simbolismo) para salvarla de la hoguera el punto culminante de su evolución. Para Frollo, que la ve como un demonio, ya he comentado lo que significa. Y para Febo es... lo que es: una chica preciosa y estupenda por la que vale la pena cambiar de bando. Cada uno ve en ella un reflejo de sí mismo, e incluso el momento en el que la conocen es significativo: Cuando Quasi tiene el primer contacto real con ella parece una aparición, y la iluminación hace que casi se vea un halo celestial. Cuando la conoce Frollo, ella viste de rojo, baila y es provocativa hasta decir basta (ejem). Y Febo la conoce como una gitana normal y corriente ganándose la vida.
Lo cierto es que tanto símbolo no serviría de nada si las relaciones no fuesen sólidas, y afortunadamente sí lo son. La dulce amistad entre Esmeralda y Quasimodo. El inocente amor de él hacia ella. El romance entre ella y Febo, primera relación amorosa de Disney, creo, desarrollada entre dos adultos hechos y derechos, y se nota. La rivalidad convertida en amistad entre el soldado y Quasi. Y por supuesto, la aterradora relación de todos ellos por su cuenta con Frollo. Todo llega al espectador, todo se siente real, natural y tratado de forma adulta.
Hay más virtudes. La escala y dirección de la peli es impresionante, con planos y escenas que dan una sensación de grandeza que deja sin habla. Y es que además el apartado técnico y visual alcanza la perfección, lo afirmo sin dudar. La banda sonora es, atención, la mejor de Alan Menken, e irónicamente no le dieron el Oscar por una razón muy simple: A lo largo de cuatro ceremonias anteriores ya le habían dado ocho entre música y canciones, así que había que cerrar el grifo. Ocasión errónea para hacerlo. Más allá de un espectacular score (¡Esos coros!), destacan la impactante canción de Frollo y la de Esmeralda, de las más emotivas y profundas de Disney, y una maravillosa forma de perfilar al personaje. Esto dejando a un lado la del prólogo, claro. Un magistral arranque que se coloca entre los mejores, si no el mejor, de la productora. Ah, el clímax también es de los mejores.
¿Veis? todo es de lo mejor, así que no solo le perdono sus pequeñas pero molestas imperfecciones, si no que estas hacen que la peli me resulte incluso más fascinante.
Digan lo que digan, un grandísimo 'Clásico', tanto como el trío que se formó entre el 91 y el 94, o casi. Muy infravalorado y de mis favoritos, como indica la longitud del post. Tras este, Disney dejó de hacer pelis épicas, maduras, dramáticas y grandilocuentes, pues ya llevaba tres seguidas y solo la primera fue un verdadero éxito, quedándose la segunda a medias y siendo esta tercera demasiado oscura para causar furor, por muy buenas críticas que recibiese y recaudase una cifra nada desdeñable. ¿Solución? Llamar a Musker y Clements para que desatasen su humor y mala leche como nunca antes.

domingo, 13 de julio de 2014

Diario Disney 33: 'Pocahontas'


Parece estar asumido que desde 'EL REY LEÓN' Disney empezó a caer. De forma más calmada durante la segunda mitad de los 90 y luego sin control en los 2000. Sin embargo, resulta que a casi cualquiera que le preguntéis le encanta la comentada en este post, 'El Jorobado de Notre Dame', 'TARZÁN', 'Atlantis' o 'Lilo & Stitch', por nombrar algunas. Así que debo preguntarme si "no tan buena como..." se ha traducido injustamente como "mala". Sí, creo que los próximos 11 'Clásicos' más o menos (contando este), sin ser perfectos, están a un nivel general más que decente, eso cuando no hay alguno directamente espléndido. Los 'Clásicos' contemporáneos son más aplaudidos que los de la época en la que estamos inmersos, pero habría que preguntarse si realmente la diferencia de calidad es tanta, o si es que hay, de hecho, alguna diferencia. También cabría cuestionarse si algunos intocables de épocas más antiguas no tienen también errores...
Pero en fin, vayamos a lo importante: ¿'Pocahontas' es de los infravalorados o de los mediocres? La mayoría la mete en el segundo grupo, incluso yo la primera vez que hablé de ella por aquí, pero ahora que la he vuelto a ver, es justo reconocer que el film es sin duda decente.
Los errores están ahí, y comienzan y prácticamente terminan al mencionar a los personajes. Ninguno resulta carismático o memorable, y ya no digamos complejo. Se basan por completo en clichés y su presentación en los primeros minutos de la peli desprende un serio tufillo a "piloto automático", siendo Ratcliffe uno de los peores villanos de Disney. Y me quedo tan ancho. La parte romántica también es bastante simplona y no está precisamente bien desarrollada, quitándole bastante emotividad al conjunto.
¿Las virtudes? Pues casi todo lo demás. La película se toma en serio a sí misma y aunque tira de tópicos construye de forma seria y con el dramatismo adecuado el conflicto entre las dos civilizaciones. Y no lo simplifican más de lo habitual en Hollywood, tomándose su tiempo y sin poner como malvados absolutos a ningún bando. Me gusta que en este punto la productora no tenga miedo alguno de hacer drama. Ahora todas las pelis de animación parecen tener que ser " una divertida aventura para toda la familia", así que es bonito ver que a mediados de los 90 Disney quería tirar de épica, consiguiese o no tener una producciones tan grandiosas como se quería.
También me gusta la espiritualidad que derrocha la cinta, pues, aunque a veces se use para simplificar en exceso puntos clave de la trama (ya sabéis, que Pocahontas aprenda inglés por arte de magia y eso), crea un misticismo que ayuda a tragar esas conveniencias y da pie a un apartado visual apabullante que supone lo mejor de la peli. Aunque aprecio el cambio de aires, no soy nada fan del realismo en el diseño de los personajes, por mucho cuerpazo que luzca la protagonista. Pero los colores y la dirección artísticas lo compensan con creces. De lo mejor de la filmografía, al igual que la banda sonora.
En definitiva, creo que 'Pocahontas' es una buena peli. Venir después de tres Obras Maestras consecutivas no la hizo ningún bien en su momento, pero algo decente tendrá si de niño era de mis favoritas. La siguiente fue mi preferida absoluta en su día, y aún hoy me sigue encantando. Como 'Pocahontas', no es de las más reverenciadas, pero a mí me parece infinitamente superior. Pronto la comentamos.

jueves, 10 de julio de 2014

Diario Disney 32: 'EL REY LEÓN'


Es curioso que, habiendo 'Clásicos' magistrales que definen a la perfección la "magia Disney", sea precisamente este el más taquillero y mi favorito absoluto. Porque 'EL REY LEÓN' se desmarca, no sigue la exitosa fórmula de los 'Clásicos' más recientes, ni tiene ese enfoque de "fantasía y diversión" que se adjudica a la productora, en ocasiones erróneamente. Porque sí tiene mucho en común con la espléndida 'Bambi', lo cual es señal inequívoca de que a lo largo de su historia Disney ha abarcado muchos estilos. El caso es que con esta cinta, Disney parece usar todas las herramientas perfeccionadas con el pasar de los años y los peliculones para hacer algo mucho más grande, serio, dramático y trascendental. Algo que se podría haber quedado en la mera ambición, pero que sin embargo triunfa en todos los sentidos. 'EL REY LEÓN' ya no fue solo una joya animada. Logró ser esa peli épica y grandiosa que surge cada cierto tiempo y que TODOS van a ver al cine. Pero las razones que la convierten en un icono de la cultura popular y el film de animación más taquillero de la historia (ajustando inflación y sin contar el añadido del 3D con el que cuentan otras) no se debe tanto a una extraordinaria campaña de marketing como al hecho de que Disney... bueno, le echó huevos y salió airosa, como ya he apuntado. Desafió al público y este respondió. Y queda ilustrado simplemente atendiendo a como se construye el personaje principal. Simba es el único personaje de Disney que no solo evoluciona, si no que crece, madura, sus sentimientos y psicología cambian a lo largo del film. Nos presentan a un cachorro con unas motivaciones y un perfil marcados, y a continuación lo destrozan. Y al crecer tiene un grave problema de autoestima y ya no quiere lo que quería, tiene miedo de la responsabilidad que conlleva, una responsabilidad que le obligaría a lidiar con un doloroso trauma. Simba es el único personaje de Disney que está... jodido. Jodido de verdad. Que necesitaría ir al psicólogo, vaya. Y que su lección moral va más allá de una moraleja de cuento: Niños, la vida es muy puta. Os van a pasar cosas malas. Pero el dolor del pasado no puede impediros ser lo que sois ni cumplir con vuestro deber. Sed valientes y tirad pa' lante. E incluso cuando nuestro héroe aprende esto y toma la decisión correcta, el resto no es un camino de rosas.
Y nos cuentan todo eso sin simplificarlo ni tomando por tontos a los críos, y sí de forma sofisticada, con una economía narrativa ejemplar y haciendo que cada diálogo o breve momento cuente. Tomemos como ejemplo la escena en la que Mufasa riñe a Simba. No es solo una lección para el protagonista en un momento y bajo unas circunstancias muy concretos. Lo de "ser valiente no significa buscarse problemas" y "hasta los reyes sienten miedo" tiene un impacto enorme cuando Simba es adulto. El tratamiento del valor, el sacrificio y la responsabilidad que se hace a través de Simba lo convierten irremediablemente en mi héroe Disney favorito, perfilado con una humanidad y realismo inauditos que se extienden al resto de personajes. El maravilloso y mítico Mufasa, definido, atención, en un solo plano (se trata de su primer primer plano, de hecho), y cuya muerte es sin duda una de las secuencias más espectaculares, intensas y crueles que ha hecho Disney. Scar, dotado de una dualidad fascinante que lo convierte en un personaje aterrador e insuperablemente malvado, de los pocos villanos que a la mitad de la peli logran ganar, y a la vez en alguien que una vez obtenida la victoria se revela como un ser patético, cobarde, inseguro y miserable. Y aún así conserva un poder aplastante: La capacidad de manipular a Simba. Me parece brillante que la terrible mentira que le cuenta al protagonista solo la conozca él, pues, irónicamente, es precisamente el único que puede revelar la verdad y desencadenar así la batalla final y darle a Simba la fuerza que necesitaba en un momento crítico.
Debo mencionar también a personajes más secundarios. Rafiki es de los que salen poco y sin embargo captan toda la atención. Simplemente asimilamos su sabiduría tan profundamente que cuando llora o ríe sabemos que estamos ante un momento importante de verdad, para bien o para mal.
Nala también me interesa mucho. Más que nada porque esta vez la subtrama romántica es eso, una subtrama, no el núcleo del film. Esto se aprovecha para crear una relación como no hemos visto hasta ahora, no tan enfocada en el cómo Simba y Nala se enamoran, si no en porqué lo hacen y qué significa eso para ambos. Dos amigos de la infancia que se reencuentran milagrosamente años después en un momento en el que ambos tienen problemones muy serios, que se empiezan a ver de otra forma tras el reencuentro y que descubren el uno en el otro un oasis de paz y felicidad. ¡Y esto es solo una subtrama!
El tratamiento de los personajes y sus relaciones desprenden una veracidad que nunca había visto en Disney y que no volvería a ver en la animación occidental hasta 'Los Increíbles'. Uno escucha ciertos diálogos y no parecen propios de un film animado para todos los públicos. Y es que me resulta llamativo que estemos ante una cinta de Disney tan estructurada en torno a las conversaciones.
Los que sí son más propios del cine de animación convencional son Timón y Pumba, pero aún así se realiza un movimiento arriesgado con ellos: No aparecen hasta bien entrada la peli, lo cual puede provocar que no encajen del todo en ella. Por contra, resultan totalmente necesarios para el personaje de Simba y para lo que la peli quiere contar. Simbolizan la vida despreocupada y fugitiva a la que Simba se aferra. ¿No es simbólico que la primera vez que vemos a Nala (que representa el pasado y el deber de Simba) como adulta sea en una secuencia en la que pretende cazar a Pumba? Una representación de la lucha interna por la que tendrá que pasar nuestro héroe... ¿Estoy leyendo demasiado entre líneas? Puede. Pero la peli lo admite. Con deciros que cuando Simba supera su crisis de identidad y vuelve a casa dispuesto a recuperar su trono, también veo simbólico que Timón y Pumba lo acompañen, como diciendo que para ser rey Simba no tiene porque renunciar al Hakuna Matata, pues también forma parte de él. Bueno, dejadme con mis cosas.
Voy a ir terminando, pero quiero hacer mención a la ESCALA de la peli. Sabéis que una de los rasgos de Disney que más me gustan es la grandiosidad que llegan a alcanzar sus películas. Y este es uno de los mayores exponentes. ¡Qué planos!  Qué escenarios! ¡Qué colores! ¡Qué movimientos de cámara simulados! ¡QUÉ MÚSICA! La dirección del film me deja sin palabras. Todo está hecho a lo grande. A la escena en la que Simba asciende por la Roca del Rey y ruge me remito, aunque es solo mi ejemplo favorito, hay muchos más.
Bueno, ya no puedo decir más de esta Obra Maestra. Solo queda lamentarse porque es la última de Disney. Oh, aún nos queda un puñado de pelis estupendas, pero Obra Maestra, lo que se dice Obra Maestra... pues ya no vamos a ver ninguna. Y lo cierto es que las que me gustan de los años venideros (y algunas me gustan muchísimo) van a ser menos fascinantes de analizar que las más clásicas. Pero bueno, disfrutemos de lo que nos queda. Bajaré un poco el ritmo, eso sí. Hasta ahora he ido a toda hostia porque quería llegar a 'EL REY LEÓN' justo hoy, un día antes de ir a ver el musical homónimo a Madrid (YEEEEEAAAAAHHH BABY!!!). Una vez cumplido el objetivo, relax ante los 21 'Clásicos' que nos quedan, que ocuparan el espacio habitual, lejos de los tochacos que han requerido mis 4 favoritos.

miércoles, 9 de julio de 2014

Diario Disney 31: 'Aladdín'


Bienvenidos a una nueva era. El cine de animación occidental tal y como lo conocemos hoy en día nació con este film, y me baso en dos factores importantes para afirmar esto. El primero es encontrarnos a un famoso de sobra conocido poniendo voz a un personaje. "Con la voz de Robin Williams" fue un gancho importantísimo, un gancho ya plenamente asentado en USA y por desgracia también en España. Y digo por desgracia porque, si bien en Estados Unidos la cosa no funciona mal (al fin y al cabo contratan a estrellas de Hollywood y el proceso de doblaje es distinto), aquí hemos llegado a oír doblajes aberrantes a cargo de famosetes con poquita idea de actuar. Pero no es este el caso. Con el anterior 'Clásico' se empezaron a doblar estas películas en España, prescindiendo del clásico doblaje latino. Y los resultados fueron excelentes. El primero, el de 'La Bella y la Bestia', fue magistral, y este no se queda atrás, eligiendo a Josema Yuste como equivalente de Williams de forma más que acertada. El próximo, el de 'EL REY LEÓN', me parece directamente uno de los mejores doblajes españoles que he oído, pero ese ya es otro tema.
El otro hecho que me hace pensar que estamos ante el primer exponente de una nueva fórmula es el tipo de humor. Muy referencial, está, en su mayoría, más destinado a los adultos que a los niños (dudo que los críos reconozcan a Groucho Marx, Jack Nicholson o Rodney Dangerfield entre las muchas imitaciones que realiza el Genio). Con el apoteósico personaje del Genio, Disney "se la saca" y por primera vez un personaje gusta más al padre que al hijo. Por primera vez, el pequeño disfruta ciertas partes del film, y el mayor otras. Lo de "gusta tanto a adultos como a niños" cobra un nuevo sentido, uno que es ya habitual en las pelis de Pixar, DreamWorks y de la propia Disney.
Bueno, todo esto ni quita ni pone a la calidad del film. ¿Cómo es la peli en sí? Pues una pasada. Empieza a saco y nos engancha ya desde que vemos la Cueva de las Maravillas por primera vez. Se vuelve a apostar por un cuento de fantasía con la historia de amor como eje central, pero esta vez se añade una buena dosis de comedia frenética, con una energía y un ritmazo en la animación como pocas veces se ha visto, algún puntazo con mucha mala leche, y lo que termina de enamorarme: Ciertos segmentos de pura aventura. ¿O acaso la incursión de Aladdín en la Cueva no recuerda al prólogo de 'En busca del Arca Perdida'? Y es que, si bien hemos visto 'Clásicos' magistrales a lo largo de los años, siendo mismamente el anterior una maravilla, este es el 'Clásico' que... MOLA. El sueño de todo preadolescente. Me pongo en la piel de los que a principios de los 90 tenían 10-12 años, especialmente los chicos, y madre mía, que locura. Si es que no hay más que ver el monumental clímax. Tenemos espadas, fuego, una serpiente gigante y una moza buenorra en bikini. Solo faltan ninjas para tener el mejor clímax juvenil de la historia.
Pero hay más factores que añaden AWESOMENESS a la cinta. Aladdín en sí es el héroe de ensueño para los críos. Es humano y a pesar de los errores que comete es fácil identificarse con él. Pero también es ingenioso, guaperas y un poco chulo y bocazas. Por el amor de Dios, es... ¡Es Spider-Man! El de la serie animada, al menos (que se emitió en la misma década, qué casualidad). Lo dicho, tener 10 años y no querer ser él debía ser muy raro. Jasmine, pues lo mismo, la chica ideal. La primera en Disney legítimamente sexy. Entre ella, la futura Esmeralda, Lola Bunny y Cameron Díaz en 'La Máscara', estábamos apañados.
La relación de estos dos me encanta. Creo que ya he comentado alguna vez que me parece extraordinario que tengan verdadera química. ¡Que son dibujos animados! Y sin embargo la atracción entre ambos es palpable. Son algo así como los Peter Parker (Andrew Garfield) y Gwen Stacy (Emma Stone) de Disney. Vaya, otra referencia a Spidey. Si es que tengo que querer a este 'Clásico'.
Venga, solo unos pocos comentarios más: Jafar es un villanazo que cada vez me gusta más. El equilibrio perfecto entre maldad, peligro, poder y sentido del humor, pero un humor sutil e irónico, ojo. Sublime. Y Yago es uno de los mejores compinches villanescos de la historia. Sin más. Y por cierto, perfecto que Jafar no muera. Es lo bastante malo como para merecerlo, pero estar encerrado en una lámpara (cortesía del ingenio de Aladdín, aplausos) junto a su malhumorado loro pega mucho más con la peli.
Luego están Abú y la Alfombra Mágica, dos personajes 100% Disney tradicional, de esos que con cuatro gestos nos conquistan para siempre. Lo de la Alfombra es impresionante. Que no tiene cara, joder. Y sin embargo vemos en ella a toda una personita. Solo ese personaje es una Obra Maestra de la animación.
Del Genio ya no se puede decir nada a estas alturas. Amo y Señor de la película.
Y la música... ejem. Tercer Oscar para Alan Menken en 4 años. Tela.
Que por cierto,por mucha coña que tenga la peli, una escena tan preciosa y romántica como la de "Un Mundo Ideal" encaja a la perfección (Musker y Clements son maestros equilibrando tonos). Ojito a como Jasmine descubre que el príncipe Alí es Aladdín. Mimo por los detalles, gente, la clave de la perfección de Disney en estos años.
Y por último, un comentario al que haré referencia en un futuro: ¿Os habéis fijado en que Disney ha recuperado la costumbre de cerrar los films repitiendo brevemente el tema principal pero con coros, dándonos así unos minutos finales perfectos y memorables? Bien, quedaos con eso, que en un tiempo lo echaremos de menos.
Nada más. Otra Obra Maestra, muy distinta a las dos anteriores. Se pierde el dramatismo e intensidad que 'La Bella y la Bestia' se atrevía a tocar, pero se gana en "molonidad". Además, para dramatismo ya tenemos la siguiente. Un film con el que Disney fue un paso más allá. Una de mis películas favoritas, así, en general. Ay, Dios. Pronto la comentaremos.

martes, 8 de julio de 2014

Diario Disney 30: 'La Bella y la Bestia'


Y llegamos  la cumbre de los 'Clásicos Disney'. Esto es. Para esto es para lo que han servido las 29 películas anteriores. 'La Bella y la Bestia' es la síntesis de todos los elementos que han definido a la productora durante décadas. Es romántica, mágica, grandiosa, espectacular, tierna, divertida, oscura e intensa en ocasiones, encantadoramente cursi en otras. Como veis, son adjetivos que he usado a lo largo de este Diario. Y es que todo lo que es Disney está aquí, homenajes a otras cintas incluidos, siendo el más evidente el baile del final, calcado (literalmente, se hizo mediante la rotoscopia) al de 'La Bella Durmiente', pero también está, por ejemplo, el acercamiento al castillo que abre el film y que me recuerda al de 'Blancanieves...'. Sí, aquí encontramos toda la "magia Disney" habida y por haber, pero además llevada a la absoluta perfección. Porque 'La Bella y la Bestia' es, ni más ni menos, una película perfecta. Lo cual hace muy difícil hablar de ella, y más si es la segunda vez que lo hago.
No puedo volver a hablar de lo maravillosa que es Bella. Quizás otras chicas Disney destaquen más en diversos aspectos concretos, pero la mejor "en general", la que más nos ha llegado a niños y niñas (y a hombres y mujeres) por igual, es y siempre será Bella, tan encantadora, inteligente (y friki), y, ejem, bella de una forma intemporal. Un enorme salto en este tipo de personajes animados, tanto que sigue sin ser superada.
Vaya, al final he hablado de ella. Pues también debo hacerlo de la Bestia. El ÚNICO príncipe hasta la fecha que es un personaje en sí mismo, dotado de un protagonismo equitativo al de su contrapunto femenino. Muy bien repartido el peso entre ambos. Bella sale más, pero la historia gira en torno a Bestia, es él el que evoluciona. Y de qué forma. Desde su primera aparición, que lo perfila como un villano aterrador, el film comienza a acercarse a él y a humanizarlo, convirtiéndolo en un personaje trágico y sin embargo divertidísimo y entrañable. Siempre me ha gustado que sus cambios físicos no sean más que un reflejo de su interior. Cuando era un príncipe era en realidad una bestia, y por eso lo hechizaron. Y cuando finalmente vuelve su estado natural en esa Obra Maestra de la animación que es, en sí misma, la escena de la transformación, es porque poco a poco ha aprendido a ser un Príncipe Azul. Su enfrentamiento con Gastón al final es una brillante vuelta de tuerca conceptual y visual a lo visto en todos los cuentos. El personaje de Gastón en sí lo es. Y sí, los paralelismos con "Bones", el de 'La Leyenda de Sleepy Hollow' son claros y refuerza más si cabe la sensación de "'Clásico' definitivo" que desprende el film.
Pero de todas formas, no son los maravillosos personajes ni lo perfectamente desarrollado que está el romance (la mejor historia de amor de Disney, de largo. Y de la animación en general, qué coño) lo que hace que la peli sea perfecta. El factor decisivo es que todo lo que ocurre lo hace porque debe ocurrir y como debe ocurrir. Solo los guiones más redondos consiguen esto. Que ante cada elemento del argumento solo podamos decir "por supuesto, no podía ser de otra forma". Fijaos en como se usa el espejo mágico, en principio no demasiado trascendente, de cara a la recta final. Eso es un buen trabajo de escritura y lo demás son tonterías. Otro ejemplo de la suma atención por el detalle y de lo bien que se ata todo es la forma en que Bella reconoce en ese desconocido príncipe a la Bestia de la que se enamoró: los ojos. El énfasis que se hace en la mirada del personaje es evidente, así que cuando le mira a los ojos y exclama "¡eres tú!" solo podemos decir "por supuesto, no podía resolverse de otra manera". ¿Veis a qué me refería?
A parte de apuntar la grandeza de los números musicales (menudo espectáculo), solo quiero comentar una cosa más: la escena de la pelea con los lobos. Uno de los momentos más intensos y emocionantes que ha parido Disney, y lo que mejor define para mí a "la bella y la bestia". No, no hablo de la peli, si no del argumento universal que tantas veces se ha usado. Como decía, el instante en el que el monstruo defiende de algún peligro a la hermosa damisela, haciendo que entre ambos empiece a haber una conexión especial, es para mí el elemento imprescindible en estas historias.
Bueno venga, cierro ya que llevo un buen rato desvariando. Pero es que hay tanto que decir que uno se acaba liando. Obra Maestra. 'Clásico Disney' definitivo. Y el fin del cine de animación tradicional, pues a partir de aquí nos adentraremos en las fórmulas y los estilos que Disney inauguró y que Pixar se encargó de asentar, popularizar y convertir en el modelo de buen cine animado occidental. Por tanto, 'La Bella y la Bestia' es una joya congelada en el tiempo. Pertenece a todas las épocas y a la vez no está atada a ninguna. Creo que está bastante claro porqué es una de mis dos cintas animadas favoritas de la historia. A veces pienso que, de hecho, es mi favorita absoluta, pero entonces oigo un rugido y no puedo evitar reverenciar al único y verdadero rey. Pero antes de eso, toca hablar de otro 'Clásico'. Y como estamos en una etapa gloriosa, ese también es una auténtica joya.

domingo, 6 de julio de 2014

Diario Disney 29: 'Los Rescatadores en Cangurolandia'

¿"Cangurolandia"? ¿En serio? ¿Australia era incomprensible para los críos?

Siempre me preguntaré qué pinta esta peli en pleno renacimiento (el segundo, ya) de Disney. Y es que tras el bombazo que fue 'La Sirenita' choca encontrarse con una peli tan de serie B, o mejor dicho, más parecida a las muchas imitaciones de Disney durante los 90 que a un 'Clásico Disney' con todas las de la ley. 'FernGully', 'La Espada Mágica: En busca de Camelot', 'Rex, un dinosario en Nueva York'... en ese saco la meto. Y eso que unos ESPECTACULARES minutos iniciales transmiten buenas vibraciones. Lo cierto es que ese es un punto a su favor: La animación SÍ es digna de la época en la que nos encontramos. El guion ya es otro cantar, pues tarda demasiado en arrancar y además volvemos a una caracterización de personajes escueta, a un desarrollo del argumento soso, a tramas que sobran (lo del pájaro "graciosete" en el médico) y a la falta de potencia propia de las dos décadas pasadas.
Aún así, no es que sea mala, y diría que es mejor que la anterior entrega. Ya digo, la animación es bestial, y hay varios momentos en que el film se recrea en ella. Ahí la peli lo peta. A parte de eso, el clímax es bastante decente. Poco más. Sé que la peli tiene muchos fans, así que tenía ganas de verla, pero me ha decepcionado mucho. Bueno, qué más da. La siguiente es la evolución natural de lo empezado en 'La Sirenita', una absoluta Obra Maestra y una de las dos cintas en eterna competición por ser esa película animada a la que me refería en el anterior post: Mi favorita de todos los tiempos y eso. Casi nada.

Diario Disney 28: 'La Sirenita'


En el Diario 12, dedicado a 'La Cenicienta', admiraba su modernidad y señalaba que no distaba mucho en cuanto a estructura y desarrollo de lo que veríamos décadas después en este rompedor 'Clásico' 28. Y... bueno, creo que hablé antes de tiempo. Oh, sigo alabando lo revolucionaria que fue aquella en su día, pero es que 'La Sirenita', tras 20 años de mediocridad y desorientación con, eso sí, algún chispazo de calidad incontestable, rompe la filmografía de Disney, haciendo algo con el sabor de las de antes pero de una forma fresca y revolucionaria. Ya sabéis que adoro este 'Clásico' y que se encuentra en mi top 5, así que me resulta difícil encontrar algo nuevo que decir. Comentar el salto que supuso en todos los aspectos con respecto a sus predecesoras es absurdo porque la reinvención es total. Disney volvía a empezar desde 0, prácticamente. Olvidaos de ritmos irregulares, personajes a medio formar o una falta de potencia narrativa que ya parecía ser lo normal. Imágenes y momentos tan concretos como el precioso plano a contraluz que muestra a Ariel saliendo por primera vez del agua como humana o el instante en el que vuelve a cantar su canción sobre una roca tras haber conocido a Eric mientras las olas rompen a su espalda son solo muestras de esa potencia y grandiosidad tan añoradas y que no harían más que crecer durante los próximos años.
Pero lo que de verdad me interesa desentrañar es qué diferencia a 'La Sirenita' de los tres cuentos de princesas que la preceden. Y creo que la clave está en que por primera vez Disney enfoca el cuento como si estuviese protagonizado por personajes reales, humanos. Si os fijáis, esta cinta ya no comienza con el clásico plano de un libro abriéndose. Ya no se trata de trasladar los esquemas de los cuentos al cine. Se trata de hacer cine. Basado en un cuento, pero cine, permitiendo que los personajes y sus relaciones se expandan más allá de su rol en el cuento. No es que Ariel sea más compleja que Cenicienta (aún hay mucho camino por recorrer en la construcción y evolución de estos personajes), y sin embargo, la diferencia entre ellas es abismal. Ya con el aspecto de "chica Disney" típico que permanece hasta el presente (la clave está en los ojos), Ariel es mucho más cercana, expresiva y humana que cualquier protagonista femenina vista hasta entonces. El film, gracias a que la animación, por fin, vuelve a ser ESPECTACULAR, deja que Ariel se abra ante nosotros y así podamos sentir que cobra vida. Sin duda hemos visto personajes estupendos hasta ahora, pero esa sensación plenamente asentada hoy en día que nos dice que en la mirada de un personaje animado puede haber más humanidad que en la de muchos actores llegó con la adorable y preciosa Ariel.
Incluso el romance resulta más creíble de lo acostumbrado hasta entonces en el género. Hay más contacto, química, miraditas. Sí, sí, se enamoran y se casan en tres días, bla bla bla, decid lo que queráis, pero esta vez me lo creo. Y eso que Eric no es gran cosa, pero esa brillante forma de jugar con la voz de Ariel hace que la relación entre ambos enganche. Ya sabéis a que me refiero: ella vende su voz, la voz es precisamente con lo que Eric reconocería a la chica que lo salvó y de la que se quedó prendado, como Ariel está muda cree que no es ella pero sí lo es... todo eso. Y funciona con la precisión de un reloj. Resulta imposible no implicarse. Y es una muestra de que Disney empezaba a cuadrar mucho mejor sus guiones.
Pocos apuntes me quedan por hacer. Las canciones ya no son solo eso, si no auténticos números musicales. Y hablar de su calidad no tiene sentido a estas alturas: a todos nos encantan. Y por la misma razón no veo motivo para hablar de la genial Úrsula.
Sí me gustaría reivindicar una vez más a Sebastián, que ha acabado convirtiéndose en mi secundario cómico favorito. Y es que se comenta poco lo desternillante que puede llegar a ser el film, especialmente desde el momento en que Ariel es humana (es a partir de entonces cuando ella logra conquistarme del todo, por cierto).
En fin, al final he dicho muchas cosas. Bueno, termino ya. Joya imprescindible e importantísima que salvó a la productora y que inauguró un estilo que permitiría la creación de tres titanes consecutivos, un trío en el que se encuentra la mejor película animada jamás hecha según el redactor de este blog.
Pero hay que hacer los deberes, y antes de eso toca la secuela de 'Los Rescatadores'. Yupi.

viernes, 4 de julio de 2014

Diario Disney 27: 'Oliver y su Pandilla'


Definitivamente, los 80 fueron una época en la que Disney parecía apretar teclas al azar a ver si alguna era la adecuada. Antes de que eso sucediese, tenemos otro extraño 'Clásico' que, por supuesto, poco tiene que ver con los anteriores: Una adaptación de 'Oliver Twist' con perros y gatos. Pero falta algo, ¿verdad? Disney tenía que apostar de una vez por todas por la modernidad. Era el momento de ser chachi. Guay del Paraguay. De ser enrrollao, tron. Ambientar la historia en la Nueva York contemporánea era la decisión más lógica, efectiviwonder. Sí, como quizá hayáis intuido, esta peli es lo más ochentero que os podéis echar a la cara. Desde la música a los diálogos, pasando por los personajes, todo parece una síntesis de lo que "molaba"en el cine y la televisión de esos años. Por Dios, mirad el pelo de Rita, la perra marrón. ¡Si hasta en un momento dado se hace el odioso gesto de "chócala" y luego retirar la mano haciendo "pssssst"! Sabéis a qué me refiero ¿no? SÍ, LO SABÉIS.
En fin, semejante atmósfera choca bastante en pleno 2014 y le hace un flaco favor a la película, pues se esfuerza tanto en ser moderna que parece olvidar crear buenos personajes (TODOS son secundarios cómicos) o relaciones sólidas (el vínculo entre Oliver y Dodger lo tenemos que imaginar). Dicho esto... la cinta es sorprendentemente amena. Maldita sea, la música es MUY pegadiza (buena suerte intentando olvidar esto) y la ambientación neoyorkina es perfecta. Quizá sea por estar viendo los 'Clásicos' en orden, pero no sé, dentro de su contexto, realmente he apreciado un salto de modernidad en las formas. Cutradas ochenteras que la dejan muy anticuada a parte, me creería que la peli se hubiese hecho hace poco. Tal vez por DreamWorks, pero oye, la sensación de que Disney consiguió volverse actual del todo, tras el aviso que supuso la anterior cinta, claramente mejor que esta, ojo, no me lo quita nadie.
De todas formas, es imposible hablar de un gran 'Clásico'. Y joder, llevamos demasiado tiempo sin uno. Que sí, que la de Basil mola, pero con eso no basta. Disney llevaba tanto tiempo en horas bajas que hasta estuvo apunto de cerrar su departamento de animación, según cuentan. Pero, poniéndome peliculero, me gusta imaginar que un joven Jeffrey Katzenberg quiso jugarsela una última vez, ante la atónita mirada de todos los que le rodeaban. También me gusta imaginar que algún señor viejo, gordo y malhumorado le grita "muy bien, ¡pero es tu ÚLTIMA oportunidad!".
¿Será esta la tecla buena? ¿El peliculón que se llevaba esperando más de 20 años? Llegará por fin la grandiosidad en la puesta en escena que estoy pidiendo desde 'La Bella Durmiente'? ¿Conseguirá Disney por fin unir lo clásico y lo moderno en armonía? Bueno, ya sabéis la respuesta. Pero dejadme disfrutarlo, que mi etapa favorita de la productora está a punto de comenzar.

miércoles, 2 de julio de 2014

Diario Disney 26: 'Basil, el Ratón Superdetective'


Tengo clarísimo que hasta en las etapas más flojas de Disney hay al menos un 'Clásico' decente. Si obviamos la inminente y brillante 'La Sirenita' por considerarse extraoficialmente de la época de los 90, entonces 'Basil...' es sin duda ese solitario integrante de calidad de la etapa ochentera.
No se puede decir que sea un gran 'Clásico' porque ni siquiera pretende serlo, pero desde luego tiene algo que estaba faltando en los años previos de la productora: energía, diversión, encanto, chispa, emoción y personajes carismáticos. Que los geniales John Musker y Ron Clements formen parte del cuarteto de directores no puede ser casualidad. Y es que ya sea por los planos o por la animación, especialmente en lo referente a las expresiones y el movimiento de los personajes, veo una frescura que era definitivamente necesaria. Como si Disney estuviese espabilando por fin.
De todas formas, lo mejor de la peli, aparte de un clímax espectacular, violento y sencillamente brutal, son el héroe y el villano de la misma. Me encanta Sherlock Holmes, así que Basil, que vive en la casa del propio Holmes, no puede si no encantarme también, pues es un reflejo estupendo del mítico detective. Decididamente uno de los mejores protagonistas que hemos visto en lo que llevamos de Diario.
En cuanto al Profesor Ratigan, decir que es el tipo de villano despreciable que sabe que lo es y disfruta a tope de ello. Divertidísimo y memorable. Entre ambos hay una rivalidad perfectamente construida. De las mejores enemistades vistas en Disney, nada menos.
Poco más puedo señalar de este 'Clásico' tan infravalorado. A lo tonto, es mi favorito desde 'El Libro de la Selva', ojo...

martes, 1 de julio de 2014

Diario Disney 25: 'Taron y el Caldero Mágico'


Desearía que esta peli me gustase, de verdad. Cuando la vi por primera vez, hace bien poco (de hecho, no he necesitado volver a verla para el Diario), estaba muy predispuesto a disfrutarla. Al fin y al cabo, es un intento por parte de Disney de hacer una cinta más adulta, dirigida a adolescentes más que a niños. Una peli de fantasía épica, de espada y brujería. Esqueletos, brujas tetonas, castillos tenebrosos... y encima ochentera. Sí, lo tiene todo para gustarme... pero sin embargo me parece de los peores 'Clásicos'. A mí y a casi todos, de hecho.
Y es que estamos ante un film cuya oscuridad es totalmente superficial. 'Pinocho' sí que es chunga de verdad. Esto es una bobada simplona e infantil en la que salen zombis. Ya ves tú.
Además es lenta y pesada, con escenas que deberían resolverse pronto y que duran hasta el hartazgo. La trama promete, pero al final se queda en nada, no aprovecha ninguna de sus posibilidades y en ningún momento llegamos a sentir real el mundo planteado por la película. Todo resulta genérico y sin una pizca de chispa.
¿Los personajes? Olvidables, todos. Ni uno resulta interesante, siendo Taron, de hecho, serio candidato a ser el peor protagonista de Disney. Destacaría que su arco es el contrario al acostumbrado: Es un chaval que se cree el puto amo y acaba descubriendo que no vale una mierda. Pero incluso esto acaba siendo negativo, ya que el gran acto heróico que salvará el mundo y que no hacen más que anunciarnos... lo hace el secundario cómico. Imaginad que a Scar lo derrotase Pumba. Pues eso.
Tampoco me atrevo a llamarlo bodrio. La animación es bastante buena, tiene cierta atmósfera y todos lo elementos para obtener un gran film están ahí... pero nada, el resultado e totalmente fallido.

El Rincón Mensual del Crítico de la Nostalgia: 'Disney Afternoon'

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