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sábado, 3 de diciembre de 2011

Riiing, riiing...


Yo: Taberna de Moe, Moe al habla.

???: Déjate de tonterías Diego, tenemos que hablar.

Yo: ¿¡¿Cómo conoces mi identidad secreta?!?

???: Pues porque soy tu conciencia. Soy parte de ti.

Yo: ¡Mentira!

Conciencia: Sé que en su momento 'Spider-Man 3' te gustó. Y mucho.

Yo: ... ¡Ay la Virgen! ¡Eres mi conciencia! Pero... ¿Por qué tienes la voz de Constantino Romero?

Conciencia: Pues porque es la voz más acojonante en la historia de las voces. Que pareces tonto.

Yo: Bueno, y ¿Por qué me llamas?

Conciencia: Pues porque esto no puede seguir así. ¿Qué pasa con Pixar? Hiciste la crítica de 'Toy Story' y después te olvidaste. Qué pasa, ¿Qué romper dos veces consecutivas tu récord de visitas mensuales te ha vuelto confiado? Si quieres que te lean y comenten, tendrás que publicar algo, digo yo. ¡Y ni se te ocurra hacer de esta conversación una entrada, que nos conocemos! Además, sería plagiar a Puto Maiden.

Yo: ¿Eh? No,no, ni se me pasaría por la cabeza... Pero sobre lo de Pixar, en realidad ya tengo empezada la crítica de 'Bichos, una aventura en miniatura'. ¡Y además hice eso de 'Crepúsculo'!

Conciencia: ¡Oh, vaya! ¿Quieres una galletita? Muy poca cosa para lo que tú eres. ¿Recuerdas que antes ponías más de una entrada al día? Traías fotos, noticias...

Yo: Ya... Pero es que... Tengo mucho que estudiar. ¡Estoy ocupadísimo!

Conciencia: Y una polla como una olla. Tú lo que estás es viciado al 'Batman: Arkham City'. Y encima pierdes el tiempo mirando a Catwoman.

Yo: Joder, es que está...

Conciencia: No, si ya...

Yo: ...

Conciencia: ...

Yo: ...

Conciencia: ¡Centrémonos! Tienes que tratar a Pixar como se merece, ¿Entendido?

Yo: ¡Si, sí! Me pondré las pilas, de verdad. Por cierto... ¿Esto es real o solo ha pasado dentro de mi cabeza?

Conciencia: Me temo que solo ha pasado en tu mente, pero... ¿Significa eso que no es real?

Yo: Jeje, eso es de Harry Potter.

Conciencia: Lo sé.

Yo: Qué friki soy.

Conciencia: Qué me vas a contar...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Críticas de cine: 'Toy Story', de John Lasseter


Mini-crítica sin spoilers: Y la animación cambió. Era innegable que Disney pasaba por su mejor momento, pero la primera cinta de su "hermana pequeña" dejó claro que se podía hacer otro tipo de cine. Con una fórmula totalmente nueva, Lasseter y su equipo nos regaló un maravilloso film que mezclaba a la perfección emotividad, humor inteligente y aventura, dejando además momentos memorables y personajes míticos. Sin olvidar que fue revolucionaria a nivel visual. Sencillamente perfecta. NOTA: 10/10


Crítica completa con spoilers: En 1995, Disney estrenó 'Pocahontas'. Después de tres Obras Maestras consecutivas, las expectativas eran altísimas. Se notaba que habían invertido mucho dinero en ella. Parecía escrito que estabamos ante un nuevo clásico imperecedero. Ese mismo año, un estudio humilde, perteneciente  a la todopoderosa Casa del Ratón, estrenó este film. La épica historia basada en hechos reales de una princesa india, contra las aventuras de unos simples juguetes. Y mientras que en la primera acababan reinando los infantilismos y la cobardía ante la posibilidad de ir un paso más allá, en la segunda nos encontramos muchísima ambición, no por querer forrarse o conseguir importancia, sino por desear romper con todo lo establecido. Por eso la historia de Woody y Buzz resulta tan especial: Lasseter no quería hacer una gran película de animación, porque, por muy genial que fuese, sería otra más, una joya más que añadir a la lista. Él quería hacer una gran película. A secas. Y lo cierto es que se nota el esfuerzo por innovar.

Pasaré por alto el hecho de que este hecha íntegramente por ordenador, pues las virtudes técnicas en lo que a CGI se refiere acaban quedándose anticuadas. Los aspectos verdaderamente revolucionarios son otros. Para empezar, la base de la historia es sumamente reveladora acerca de lo que Pixar pretende con sus películas, al menos con las primeras: Su objetivo no es cargar de madurez relatos infantiles para que los adultos también disfruten, sino que Lasseter mira directamente al sufrido padre que acompaña a su hijo al cine, o al adolescente que está convencido de que ya es un adulto, y les pregunta: "¿Os acordáis de como veíais el mundo cuando erais niños? Volvamos a aquella época". Por eso ni se nos ocurre preguntarnos como demonios pueden estar vivos los juguetes: Al empezar la película y ver a Andy jugar con ellos, se nos olvida todo y nos creemos a pies juntillas que cuando salimos de la habitación los muñecos y peluches cobran vida, porque es algo que todos, en algún momento, hemos pensado. Viendo esta cinta, se vuelve a la infancia. Si eso no es "la magia del cine" no sé que coño será.

Pero la peli no se contenta con ser un precioso homenaje a la niñez, sino que también es una brillante comedia, gracias, en parte, a la inteligencia con la que se define la personalidad de cada juguete dependiendo de su función. Para entender mejor esto que digo no hay más que ver a estos personajes:

¿Cómo será la vida de lo juguetes de feria que se consiguen cogiéndolos con un gancho? La respuesta que le dieron a esta pregunta es SUBLIME: Una especie de "secta", convencida de que su deidad, "el gaaaaanchoooo" es el dueño de su destino. Para quitarse el sombrero. La mejor muestra de como clavaron el trasfondo de los personajes.

Por supuesto, todos los juguetes son tremendamente carismáticos, pero los verdaderamente grandes son, por supuesto, Woody y Buzz Lightyear. A cuál mejor (bueno, mi favorito es el vaquero). Woody, con el que empatizamos al instante por su humanidad. Con muchos defectos, lo que le da una profundidad inaudita. Imposible no sufrir con él al ser sustituido, sintiéndonos además culpables porque todos, en cuanto teníamos un juguete nuevo, nos olvidábamos del resto. Y Buzz, el inocente y valiente Buzz, convencido de que es realmente un guardián espacial, situación que provoca momentos verdaderamente geniales y divertidos.
Magistral el viaje emocional de ambos. Al principio, Woody es el realista y pesimista, mientras que Buzz es lo radicalmente opuesto. Pero poco a poco, mientras, gracias al malvado Sid (una brillante parodia exagerada de muchos niños), su enemistad se convierte en amistad, se van intercambiando los papeles hasta llegar a la preciosa y breve escena que supone el broche de oro al emocionantísimo clímax: Nuestro dúo, tras liberarse del cohete, está cayendo en picado. Cuando Buzz consigue planear, es Woody el que está convencido de que vuela, mientras que Lightyear dice que solo es caer con estilo. Y por supuesto, es Woody el que grita, totalmente convencido, "¡¡HASTA EL INFINITO... Y MÁS ALLÁ!!". En serio, ¿Se puede reflejar de mejor manera lo que han aprendido los dos, lo mucho que se necesitan, y lo bien que se complementan? Yo creo que no.

Podría pasarme horas señalando los momentos más divertidos o los mejores diálogos. Pero no acabaría nunca. Tampoco se me ocurren más apartados que destacar, pues la banda sonora, por ejemplo, queda en un segundo plano, siendo "hay un amigo en mí" lo único realmente mítico. Así que solo diré que esta colosal cinta me parece, sin lugar a dudas, la mejor de Pixar. En breve seguiremos comentando su carrera.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Críticas de cine: 'TARZÁN', de Kevin Lima y Chris Buck


Mini-crítica sin spoilers: Y llegó el final. La segunda Edad de Oro de Disney se cerró involuntariamente con la famosísima historia de Tarzán, todo un icono de la cultura popular. Afortunadamente, el último clásico de la década estuvo a la altura, pues nos encontramos ante una película realmente emotiva y emocionante, con un ritmo brutal. Tiene todo lo que una buena peli de Disney debe tener, pero además con una dosis extra de espectacularidad. Lástima que un detalle importante chafe un poco el resultado, pero aún así, un gran clásico, el último en muchos años. NOTA: 9/10


Crítica completa con spoilers: Era bastante arriesgado atreverse a producir un versión propia de un icono como Tarzán, pues ya existían otras muchas adaptaciones que habían calado muy hondo en el espectador: Series de televisión, películas... Y por supuesto, la novela original. Pero sorprendentemente, la particular visión de Disney sobre el personaje puede considerarse sin problema alguno como una de las mejores versiones. Partiendo de la fórmula milagrosa que llevaban usando desde hace una década (y que empezaba a dar muestras de cansancio), los chicos de la Casa del Ratón consiguen mezclar elementos de todas las adaptaciones anteriores, narrando la historia resultante con el buen hacer habitual de la productora. Mientras que en 'Mulan', a pesar de contener buenos momentos, no había ninguno especialmente memorable en comparación con clásicos previos, en esta ocasión, si encontramos verdaderos momentazos que consiguen emocionar. A destacar el crecimiento de Tarzán, que no es solo un prodigio narrativo, sino que  es verdaderamente emocionante ver como poco a poco se va formando el mito que todos conocemos, así como redescubrir a sus míticos amigos, el elefante Tantor y la mona Chita (sí, ya sé que aquí se llama Terk, pero esta claro que cumple la función de Chita).
Espectaculares, por cierto, las acrobacias que realiza Tarzán entre los árboles, con un muy eficiente uso del ordenador y unos movimientos de cámara deslumbrantes. Y es que "espectacular" es el adjetivo que mejor le va a la cinta, no hay más que ver la escena donde el Hombre Mono rescata a Jane de los babuinos, una secuencia adrenalítica a más no poder. Eso sin olvidar el BRUTAL enfrentamiento entre Tarzán y el leopardo Sabor (el momento en que lanza su legendario grito pone los pelos de punta). Como podéis ver, no faltan instantes memorables. Pero tampoco es que el film sea un simple espectáculo, pues esto es Disney, y la emotividad también hace acto de presencia. En este sentido, creo que nos encontramos ante uno de los clásicos más equilibrados de la factoría.

En cuanto a los personajes, me gustaría empezar por la figura del villano, el gran fallo de la película:

Clayton. No tengo nada en contra del personaje en sí (aunque no puede ser más plano y reunir más clichés), lo que me mosquea es que haya un villano. Tal y como avanza la historia, la función de un antagonista se vuelve innecesaria, pues los conflictos presentados se podría haber resuelto de otras formas. Realmente, la cinta no necesitaba rebajarse a la manida situación de los animales enjaulados, el malvado cazador furtivo y todo eso. Parece como si en el último momento los creadores se hubiesen acobardado y no pudiesen ofrecer un clímax y una solución a los problemas del protagonista sin meter un villano. No le echaron huevos. Lástima.

Eso sí, con el resto de personajes no hay quejas. Tarzán, el último héroe Disney, conecta con el espectador al instante y hay en él un mezcla perfecta entre la inocencia, la vulnerabilidad, el poderío físico y el valor. Además, es muy interesante el hecho de que la única razón por la que Tarzán se convierte en, bueno, TARZÁN, es simplemente ser aceptado por "su padre", Kerchak.
Por otro lado, la historia de amor entre él y la divertida y adorable Jane resulta increíblemente natural, y está desarrollada tan bien como Disney nos tenía acostumbrados.
Y los secundarios cómicos, aunque no son brillantes que digamos, no molestan en absoluto.

Visualmente es una auténtica pasada, no ya por lo que comenté antes del uso del ordenador, sino también por la soberbia recreación de los gorilas y de los movimientos de Tarzán. La manera de andar, de hablar, e incluso de mirar de nuestro héroe están cuidados al máximo, creyéndonos en todo momento su "salvajismo".

La B.S.O. está bastante bien, aunque lo que más destacan son las canciones de Phil Collins, que tanto por su estilo como por estar cantadas en off, aportan una frescura muy necesaria al film.
Y poco más. A pesar del fallo comentado, el espíritu Disney se despidió con un clásico digno de la brillante época que hemos analizado.

¿Y qué pasó después?: Mediocridad tras mediocridad. Puede que de vez en cuando nos diesen algo un poco más pasable (como 'Lilo & Stich') pero durante la pasada década los chicos de la Casa del Ratón iban dando bandazos sin encontrar un nuevo estilo adecuado. Y aunque con 'Tiana y el Sapo' intentasen recuperar esa magia de los noventa, no lo consiguieron hasta la llegada de la estupenda 'Enredados', un film que se puede comparar sin problema con los pesos pesados de a segunda Edad de Oro. Pero aún no es suficiente para asegurar el retorno del Rey de la animación. De momento, el trono, aquél que Disney perdió por su propia culpa, sigue en manos, y muy merecidamente, de Pixar, cuya corta y brillante carrera comentaremos en breve.

domingo, 30 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'Mulan', de Barry Cook y Tony Bancroft


Mini-crítica sin spoilers: En la crítica de la genial 'Hércules' comenté que apenas recordaba algo de esta película. Bien, después de revisionarla ya sé porque es: No destaca. Es emocionante, épica y cumple todo lo que se propone, pero en el fondo, ya hemos visto en otras ocasiones todo lo que la cinta tiene que mostrarnos. Es "otra más", simplemente. Está muy lejos de ser mala, pero es evidente que la fórmula que Disney llevaba usando desde 1989... Se estaba desgastando. NOTA: 7'5/10


Crítica completa con spoilers: Podría dar la impresión de que no me gusta nada la película, pero no es cierto, la verdad es que la he disfrutado bastante. Pero no es memorable. Disney llevaba ya unos cuantos años dándonos personajes geniales, bandas sonoras sublimes, y escenas que se quedan grabadas en la memoria. Por supuesto, con 'Mulan' intentan darnos eso de nuevo, pero por desgracia solo consiguen crear una intensa sensación de déjà vu. Pero eso no quiere decir que todo lo presentado en el film sea fallido. El contexto en el que está ambientada la cinta es interesantísimo, pues se muestra, sin medias tintas, la presión social a la que estaban sometidas las mujeres, y quizá por eso sea tan fácil identificarse con Mulan y sentir verdadera admiración por ella. Así, aunque la peli no arranque demasiado bien, a partir del instante en que Mulan se disfraza de hombre y huye de casa, el interés aumenta considerablemente. Su historia de superación está muy bien plasmada y se pasa volando, cosa de agradecer, pues, si nos paramos a pensarlo, todo lo visto hasta entonces, entrenamiento incluido, no es más que una introducción bastante larga. Lo bueno de verdad comienza cuando el grupo de Mulan marcha a la guerra. Primero, por que asistimos al triste momento en el que descubren lo que ha hecho el enemigo en otro campamento (realmente duro). Y segundo, por que tiene lugar el que es sin duda el mejor momento de la película:

La batalla en la nieve. Simplemente brutal. Espectacular, y sobre todo, muy épica secuencia. Logra transmitir verdadera emoción e incluso angustia. Esto se ve reforzado después, cuando se descubre el secreto de Mulan, y a continuación, cundo llegamos, casi sin darnos cuenta, al clímax de la cinta. No es tan acojonante como la batalla que hemos presenciado anteriormente, pero aún así, supone un buen broche de oro. Especialmente por que es en la única película Disney en la que la lucha final es entre el villano y la heroína del film. No comprendo como alguien puede ver machismo en la cinta, cuando su protagonista femenina está, de hecho, entre las más valientes, intelegentes y hábiles de la productora. La que mejor refleja lo que es una heroína en el sentido más estricto de la palabra.

Lástima que el resto de personajes no esté a su altura. Bueno, Mushu tiene algún punto divertido y no molesta, que ya es bastante. Y Shang-Yu, el villano, aunque no tiene trasfondo alguno más allá de "¡GUERRAAAA!" y eso (ya sabéis, esa clase de malos que solo quieren destruir y matar), consigue acojonar bastante y parecer realmente invencible. Pero a parte de ellos, nada destacable.

Sobre la banda sonora... Bueno, a ratos esta muy bien, pero los números músicales pasan totalmente desapercibidos. Eso cuando no están directamente metidos con calzador, como el de "mi linda flor". Sin duda, Disney debía empezar a abandonar el rollo de los musicales.

Francamente, no se me ocurre que más decir. Hay buenos momentos, una gran protagonista, ya su visionado es agradable. Pero al cabo de unas horas se olvida. El desgaste era evidente. Y de hecho, la cinta que despidió la década y cerró esta gran etapa será la última que comentaremos antes de empezar con Pixar. En breve hablaremos, pues, del Hombre Mono.

martes, 25 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'Hércules', de John Musker y Ron Clements


Mini-crítica sin spoilers: Tras una película tan oscura como es 'El Jorobado de Notre Dame', Disney cambia por completo de rumbo con una cinta tremendamente divertida e ingeniosa, pero también muy épica y emocionante. Un villano sensacional, una protagonista femenina igualmente genial y una fantástica y atípica B.S.O. terminan de completar un clásico bastante infravalorado. NOTA: 9/10


Crítica completa con spoilers: Es curioso lo de esta película. Parece estar considerada unánimemente como un clásico menor, pero sin embargo... A todos nos encanta. Supongo que la razón por la que se la ha catalogado así de forma tan injusta es simplemente por que no fue un taquillazo. ¿Los motivos? Bueno, yo creo que se debe a su estilo visual. Es evidente: Nos encontramos ante un film que, desde un punto de vista estético es muy, muy poco Disney. Extremadamente carícaturesco, colores planos, formas muy simples... Se pretendía imitar el arte griego antiguo para rendir homenaje a la cultura y la época en la que está ambientada, pero con ello se consigue que no entre por los ojos, ni más ni menos.
Otra de las posibles razones de su poco éxito es que se pasa la mitología griega por el forro sin pudor alguno. Se suavizan cosas, se mezclan leyendas... Pero me parece comprensible. ¿Realmente la gente se esperaba que Hércules fuera un semi-Dios por que su padre, Zeus, engañó a su mujer con una mortal? La solución que se da a esto resulta totalmente coherente y  funcional para la historia que nos quieren contar.
En fin, el caso es que las virtudes del film superan con mucho, mucho margen a los posibles defectos. Para empezar, y creo que esto es tremendamente favorable, es que, más que el mito de Hércules, la clara fuente de inspiración es la magnífica 'Superman' de Richard Donner. Las similitudes son evidentes: Joven ultra-poderoso que no encaja en su entorno abandona su hogar adoptivo para encontrarse a sí mismo, habla con su auténtico padre para enterarse de su origen, presenta su poder ante la sociedad entre aplausos, en el clímax, tarda demasiado en resolver catástrofes como para salvar a la chica, y para devolverla a la vida recurre a medidas desesperadas. Creo que esta bastante claro que la estructura de ambos films es casi idéntica. ¿Esto es algo negativo? Desde luego que no, pues, para empezar, 'Superman' es una gran película, y además, se añade un estilo de humor cojonudo. Mucho más "cabroncete" de lo que Disney nos tenía acostumbrados. Más sutil, más adulto, y con claras referencias a la cultura popular actual (lo de las fans histéricas es brillante). Mención especial al tratamiento tan atrevido y explícito de un tema como la muerte...

Además, a pesar de un tono abiertamente desenfadado, consigue momentos verdaderamente épicos, como son la lucha de Hércules contra la hidra, y por supuesto, el rescate de Meg al final de la peli (las medidas desesperadas a las que me refería antes), que me parece, atención, de las mejores escenas que ha parido la productora. Imposible hacerlo más dramático, más emocionante y más jodidamente ÉPICO. Impresionante la naturalidad con la que se transforma el tono del film. Sublime.

Sobre los personajes, me gustaría empezar hablando del villano:

Hades. Acojonante. Con una verborrea incontenible, es con toda seguridad el malo Disney más divertido. Imposible no partirse con sus ataques de ira, con su manera de hablar y sobre todo, con las cosas que suelta por esa boca a la velocidad del rayo. Todo un roba escenas. Lo mejor y más memorable de la cinta, ni más ni menos.Eso sí, la chica de la peli, Meg, no se le queda atrás. Un modelo femenino muy diferente a lo visto hasta ahora en la Casa del Ratón: Cínica, un poco cabrona, y para colmo, aliada con el villano en gran parte del film. El resto de personajes no llegan a la altura de estos dos, pues Hércules, el protagonista (obviamente), a pesar de que cae bien y nos emociona en ciertos puntos, es bastante plano. Fil (sí sí, es Fil, no Phil) mola, pero no destaca.

Ya solo queda hablar de la B.S.O. Genial, simplemente. Divertidísima y muy diferente a lo que nos tenía acostumbrados Alan Menken. Para empezar, la mayoría de las canciones están interpretadas por el coro de narradoras ajenas a la trama, y además, la brutal canción romántica de la peli (la que canta Meg) trata precisamente sobre NO enamorarse. Un puntazo. Por otro lado, Menken, inspirándose en, sorpresa, la peli del Hombre de Acero, crea un tema heróico y potente para acompañar a Hércules.

Nada más. Un gran clásico, no cabe duda. Divertido, emocionante... De esas pelis que acabas de ver con una sonrisa. En breve comentaremos 'Mulan', un film que, sinceramente, a penas recuerdo. No creo que eso sea bueno...

sábado, 22 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'Indiana Jones y el Templo Maldito', de Steven Spielberg


Mini-crítica sin spoilers: Tras el enorme éxito de la mítica 'En busca del Arca Perdida', y en vista de que su protagonista se convirtió, por méritos propios, en un icono del séptimo arte, nos llegó otra de sus aventuras, con nuevos personajes, y una historia muy diferente a la de sus predecesora, sin nazis pero mucho más tenebrosa. A pesar de que está considerada de forma casi unánime como la menos brillante de la trilogía, creo que nos encontramos de nuevo ante una rotunda Obra Maestra del cine de aventuras, tan genial como la anterior, e incluso con un ritmo aún mejor. Una auténtica gozada. NOTA: 10/10


Crítica completa con spoilers: Llamadme raro, pero disfruto más con esta precuela (está ambientada en 1935, y 'En busca del Arca Perdida' en 1936), que con la cinta original. No me malinterpretéis, adoro la inimitable primera peli, pero el hecho de que se lo hagan pasar tan mal a Indy... Me encanta. Y es que esta es sin duda la película más oscura de la saga, pues en esta ocasión el objetivo, más que rescatar alguna reliquia, es simplemente sobrevivir. Además, es la más "dferente" de la trilogía: No hay nazis, no están ni Marcus ni Sallah... ¡Ni Marion! Quizá sea esto lo que no convence a muchos, pero a cambio se termina de perfilar el personaje de Indiana (clavado de nuevo por un Harrison Ford que, oh, sorpresa, derrocha carisma) y se gana en ritmo y emoción, ya que desde que el film empieza es físicamente imposible aburrirse. Esto es evidente desde el BRUTAL arranque, un prólogo que engancha y, a diferencia de su predecesora, no es simplemente una introducción, sino que nos lleva directamente a la trama principal a través de la adrenalítica caída del avión en la balsa. Esta vez, Indy se embarca en su misión simplemente por accidente, un detalle que me gusta muchísimo. Después de esto, el tempo se ralentiza para presentarnos en que va a consistir la aventura del Dr. Jones, e ir conociendo mejor a sus dos compañeros: Por un lado tenemos a Willie, un estereotipo femenino radicalmente opuesto a Marion, pues no hace nada útil más que chillar y asustarse. Pero es divertídisima. El gran alivio cómico del film, tiene varios puntazos que hacen que, aunque en teoría pudiera ser realmente insoportable, uno acaba cogiéndole cariño. Por otro lado, tenemos a Tapón, algo así como un pupilo de Indy, cuya relación con el arqueólogo será de lo mejorcito de la peli (atención a la mutua entrega de sombreros en cierto punto del film).

Estas escenas "tranquilas" y de presentación, como la, por un lado cachondísima, por otro extremadamente tensa escena de la cena, son la prueba de lo perfecto que es el ritmo de la peli, pues acelera cuando hay que acelerar y frena cuando hay que frenar (que puto amo es Spielberg), y nos prepara para lo que está por llegar, que comienza con el brillante segmento de los bichos y la "sala del techo descendente con pinchos". Y sobre todo, con el instante en el que por fin percibimos la oscuridad y lo tenebroso:

El ritual Thoguee (o como se escriba). La impresionante música de John Milliams y la rojiza iluminación ya nos avisan, pero realmente uno se queda de piedra cuando el villano del film, Mola Ram, le arranca el corazón al chico que sirve de sacrificio. Pero esto no es lo peor, ni tampoco ver a los pobres niños esclavos. Lo que realmente da esa tenebrosidad a la cinta es ver a nuestro Indy, hechizado, formar parte de la secta. El segmento más duro de la peli, sin duda, pero afortunadamente Tapón interviene (dan ganas de aplaudir al chaval), y enseguida recuperamos el tono de aventura y entramos en la recta final, que es una auténtica montaña rusa de emociones. Resulta increíble como, a partir de aquí, salimos de una escena sensacional tan solo para meternos en una aún mejor. Y en todo momento con el corazón a mil, viviendolo a tope. Adrenalina pura. Por supuesto, hay que destacar la que es seguramente la escena más recordada, la más mítica: La de las vagonetas en la mina. ¡Buff! Que decir de ella. A parte de espectacular y divertidísima, resume el espíritu y  las intenciones del film a la perfección: No dejar respirar al espectador.
Uno podría pensar que después de este colosal momento nos relajaríamos un poco, pero nada más lejos de la realidad, pues llegamos al puente colgante, y con ello, al clímax, que por supuesto, está a la altura de lo visto anteriormente y supone un broche de oro inmejorable.
Y así, viendo a Indy, Willie y Tapón regresando a la aldea, mientras suena la inolvidable música que acompaña al personaje, acabamos esta colosal aventura con una sonrisa en la cara. Una aventura a la que las palabras "trepidante" y "emocionante" se le quedan cortas, pues el efecto que produce es como ir a un parque de atracciones, pero sin las colas interminables.
Sencillamente brutal, todo lo que una película del género debe ser. Y aún se podía hacer mejor, como nos demostró la tercera aventura de Indiana. ¿Cuando la comentaremos? Espero que pronto, pero teniendo en cuenta que he tardado un año en publicar esta crítica, no prometo nada. Eso sí, en breve continuaremos el especial Disney para hablar de 'Hércules'.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'El Jorobado de Notre Dame', de Gary Trousdale y Kirk Wise


Mini-crítica sin spoilers: Tras el bache que supuso 'Pocahontas', los directores de la sublime 'La Bella y la Bestia' regresaron con una historia tremendamente arriesgada, cargada de oscuridad, dramatismo, y con claros tintes sexuales. Era fácil que saliera mal, pero como por arte de magia todos estos elementos se mezclan a la perfección en uno de los clásicos más adultos de la productora. Tanto, que los niños no entenderán ni la mitad de lo que cuenta. Magnífica cinta, a la que solo un pequeño fallo impide alcanzar la perfección. NOTA: 9'5/10

Crítica completa con spoilers: Qué huevos. Eso es lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en esta película. Adaptar la trágica historia creada por Victor Hugo es una de las cosas más valientes que ha hecho Disney. Así, nos encontramos de nuevo con una película seria y realista, pero esta vez, con los notables errores del anterior film totalmente corregidos. De esta manera, esta vez tenemos personajes tridimensionales y sumamente interesantes, pasajes verdaderamente oscuros y temas nunca antes vistos en la Casa del Ratón.
Todo esto ya queda claro con el brutal y durísimo prólogo, realmente magistral, y que se cuela sin problemas entre los tres mejores arranques que Disney ha creado jamás. Atención a la banda sonora, de nuevo, un trabajo excepcional del gran Alan Menken.
Por otro lado, el apartado visual está realmente logrado, consiguiendo que nos adentremos a la perfección en el París del Siglo XV. Magnífica la recreación de Notre Dame, así como el uso del ordenador en ciertos planos. Además, el diseño de los personajes es muy superior al de 'Pocahontas', pues sigue apostando por un estilo realista (al menos con los principales), pero algo más caricaturizados, consiguiendo así una expresividad mucho más natural.
Pero donde realmente destaca la cinta es en la historia. Se cambian muchísimas cosas de la novela, pero aún así los temas que trata permanecen intactos: Racismo, opresión al pueblo, prejuicios, corrupción, hipocresía... Muy Disney todo. Y es que escenas como el mencionado prólogo, el baile de Esmeralda (atención a las reacciones que provoca...), las burlas y tortura de los pueblerinos a Quasimodo, en la que tan bien se refleja lo manipulable que puede ser el populacho, y sobre todo la escena de la canción de Frollo, "fuego infernal", denotan un atrevimiento digno de elogio. Eso sí, la mejor escena es, en mi opinión, aquella en la que Quasimodo se libera de sus cadenas y rescata a Esmeralda de la hoguera, dando lugar a la imagen que encabeza esta crítica y al mítico "¡¡ESTÁ EN SAGRADOOOO!!". De las mejores escenas que ha salido del Estudio, ni más ni menos.
Otro acierto son sus personajes: El desdichado Quasimodo nos enternece desde el principio y empatizamos con él enseguida. Esmeralda supone el regreso de las grandes protagonistas femeninas, pues nos encontramos con un personaje fuerte y carismático, preocupada por los derechos de su pueblo y luchadora. Además me parece sin lugar a dudas la chica de dibujos animados más explosiva jamás creada. Sí, sí, más que Jessica Rabbit. Y el capitán Febo, derrochando carisma, es algo así como una versión muy mejorada de John Smith. Entre los tres se desarrolla un triángulo amoroso que me recuerda, en no pocas ocasiones, al formado por Han-Leia-Luke, y que se resuelve de la única manera posible. Un aplauso para Disney por tratar este tema de forma realista.
Pero si hay un GRAN personaje en esta peli, ese es sin duda el malvado y auténtico protagonista:

El juez Claude Frollo. IMPRESIONANTE villano. Casi todos los temas oscuros del film se concentran en este colosal personaje, construido de forma magistral. Cruel hasta extremos inhumanos y haciendo gala en todo momento de la más repugnante doble moral, también demuestra humanidad al desear a Esmeralda. Y es que llegamos a verle realmente desesperado y lleno de culpabilidad por sus pensamientos "impuros", como bien se muestra en la mencionada "fuego infernal" (de las mejores canciones "villanescas" de Disney, si no la mejor), donde llega a imaginarse a Esmeralda bailando sensualmente entre las llamas de la chimenea. De nuevo, que huevos le has echado, Disney.
Siguiendo con Frollo, resulta espeluznante verle sacar, poco a poco, al monstruo que lleva en su interior hasta llegar a volverse realmente loco, como bien se aprecia al final de la película.
Un final apoteósico, realmente épico y emocionante (impresionante el instante en el que empieza a caer lava de la catedral), y que pesar de cambiar por completo, lógicamente, el de la novela, resulta coherente con el resto del film.

Es el momento de hablar del único punto negativo de la cinta: Las Gárgolas. Para empezar, debo decir que el concepto me parece realmente brillante: Unos amigos imaginarios que acompañen en su soledad a Quasimodo. Fantástico. Pero el hecho de que participen activamente en la revuelta del final, o que Hugo también se manifieste ante la cabra de Esmeralda, dan a entender que están vivas de verdad, lo que plantea muchas dudas: ¿Acaso son mágicas? ¿Por qué una peli que llevaba tan a rajatabla lo de ser realista se permite este desliz? Además, seamos sinceros, salvo un par de momentos, no tienen ni puta gracia. Y su canción es totalmente anticlimática y horrorosa. En definitiva, me gustaría aclarar que su existencia y su función cómica en la película me parecen muy buenas ideas, solo que están mal ejecutadas.

Poco más hay que añadir. Un grandísimo clásico, que no tuvo el éxito esperado, quizá por ser demasiado adulta. En cualquier caso, es realmente soberbia se mire por donde se mire (a pesar del defecto señalado), y la prueba de que Disney seguía en plena forma. Un año después daría un giro de 180 grados con una divertidísima y gamberra leyenda mitológica, deudora del espíritu de 'Aladdín'. En breve la comentaremos, pero antes interrumpiremos este especial para comentar, POR FIN, la segunda aventura del arqueólogo más famoso del mundo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'Pocahontas', de Mike Gabriel y Eric Goldberg


Mini-crítica sin spoilers: Tarde o temprano el bajón iba a llegar. El nivel de perfección que había mostrado Disney con sus clásicos más recientes era muy difícil de mantener, y este arriesgado relato, basado en hechos reales, no estuvo a la altura, ni de lejos. No es una mala película en absoluto, pero es, simplemente... Sosa. Hay buenas ideas aquí y allá, pero no tiene la fuerza que debería. Aún así, es justo aplaudir a Disney por su valentía a la hora de afrontar este proyecto. Lástima que se quedaran a medias. NOTA: 6'5/10


Crítica completa con spoilers: Resulta chocante que los chicos de la Casa del Ratón fallasen (relativamente) a la hora de narrar esta historia. La maravillosa 'El Rey León' dejo claro que podían manejar a la perfección una trama con personajes complejos y altas dosis de dramatismo, por lo que duele ver tanta torpeza en esta cinta. Parece como si no se decidieran en ningún momento por que tipo de de historia contar: Realista o fantástica. Madura o infantil. Al final, queda un popurrí de elementos en una cinta que nunca encuentra el tono apropiado. Pero se notan las ganas de hacer las cosas bien (en ciertos puntos) y de afrontar la historia de la manera más fiel posible. Así, nos encontramos con un apartado visual que, además de un uso de los colores realmente sublime, apuesta por unos personajes principales con la anatomía más perfecta posible, y lo cierto es que llega un punto en el que parecen personas de carne y hueso. Pero eso no es del todo positivo, pues este realismo les quita dinamismo y queda una expresividad anti-natural, "rara". Eso sí, si pretendían que Pocahontas fuera una chica Disney realmente llamativa desde un punto de vista físico, lo consiguieron. Pero a parte de eso, esta princesa india resulta un personaje bastante débil si la comparamos con Ariel, Bella o Jasmine, pues la identificación con ella es inexistente, no es tan carismática como las mencionadas anteriormente, y sus motivaciones son un déjà vu.
Más interesante resulta su contrapartida masculina, John Smith, con un leve toque a lo Han Solo que le sienta genial. Aunque tampoco es un gran personaje, ya que su "transformación moral" es excesivamente rápida y se podría reducir a que quiere liarse con Pocahontas y ya está. No, no me basta una simple canción (la mítica y acojonante "colores en el viento") para reflejar su cambio ideológico. Del resto de personajes... Ninguno resulta mínimamente interesante. Bueno, el perrito del Gobernador tiene su punto.

Pero tampoco quiero ser demasiado duro, pues hay momentos e ideas muy interesantes. El primer encuentro entre Smith y Pocahontas no podría haberse hecho mejor, valiéndose únicamente de imágenes y música para crear una tensión y una atmósfera magníficas. Además, el hecho de que ninguno de los dos bandos sea realmente bueno (los indios son unos bestias también), me parece una idea fantástica. Y es que la trama de fondo, la progresiva tensión entre invasores e invadidos es con diferencia lo más interesante del film, lo que hace que la peli se pase en un suspiro y mantenga nuestra atención hasta el final. Especialmente cuando nos encontramos a las puertas del ansiado enfrentamiento, con la potentísima canción "bárbaros". Lástima que dicho enfrentamiento nunca llegue, y todo se solucione de forma un tanto abrupta. Y aquí entra en juego el gran punto negativo de la cinta, encarnado en la Abuela Sauce.

Me refiero al elemento "mágico" que infantiliza y simplifica en exceso la trama. ¿Como aprende inglés Pocahontas? viento mágico (esto es especialmente irrisorio). ¿Como renuncian a la violencia ambos bandos? Viento mágico. ¿A quién ponemos como guía de la prota? Un... Árbol... Parlante. ¿¡¿POR QUE HAY MAGIA EN ESTA PELÍCULA?!? Quiero decir, se que simboliza la cultura espiritual de los nativos americanos, pero coño, ¡No se pueden introducir elementos fantásticos en un film pretendidamente realista ('La Bella y la Bestia' y 'Aladdín' eran cuentos de hadas) y no dar explicación alguna! Y encima usándolo como comodín para resolver algún conflicto... Joder, ¡Incluso a la deidad de los Na'vi en 'Avatar' se le da una explicación científica! En fin, que para mí esto se carga la película.
Ah, ¿Y por qué Pocahontas no se va con Smith? ¿No habíamos quedado en que la flecha le apuntaba a él? Guapa, llevas dando el coñazo toda la peli con que estás perdida, con el sueño de la flecha y tal, y cuando SABES que lo que tienes que hacer es irte con él a Londres (cosa que además quieres hacer)... ¿Decides quedarte? Vamos no me jodas.

Bueno, poco más puedo añadir. Sí, hay un par de excelentes canciones, una notable B.S.O., es casi intachable a nivel visual, hay conceptos interesantes, no aburre ni un instante, y Pocahontas luce cuerpazo. Pero no es un gran clásico. Al menos, no de la gloriosa época noventera que estamos comentando. Personalmente, me tomo este film como un experimento de Disney, a ver que tal se le daban las historias realistas. Regular. Eso sí, volverían a intentarlo un año más tarde adaptando el clásico de Victor Hugo 'Notre Dame de París'. Y esta vez, salieron por la puerta grande. Dentro de nada lo comentamos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Críticas de cine: 'La Sirenita', de John Musker y Ron Clements


Mini-crítica sin spoilers: ¿Alguien recuerda algún gran clásico Disney de los 70 y 80? Sí, nos pueden sonar títulos como 'Robin Hood', 'Oliver y su pandilla', o 'Basil, el ratón superdetective', pero tampoco es que hayan dejado una huella imborrable precisamente. Disney estaba en crisis. Pero con la llegada de esta película, en 1989, el Estudio renació de la mejor manera posible, con una nueva fórmula que sería la clave del éxito. Todos los elementos de dicha fórmula ya se encuentran aquí, una joyita que, a pesar de ciertos convencionalismos que no acaban de cuajar en este nuevo estilo (aún no depurado), encierra auténticos momentos de brillantez y unos rasgos que harían posible el trío de Obras Maestras absolutas que vendrían después. Aquí empezó todo. Magistral. NOTA: 9'5/10


Crítica completa con spoilers: Creo poder afirmar sin temor a equivocarme que este es el clásico de los noventa que a todos los chicos mas nos costaba reconocer que nos gustaba. A ningún tío le supone un problema hablar maravillas de 'La Bella y la Bestia', 'Aladdín' o 'El Rey León', pero 'La Sirenita'... "Bah, es pa' crías". Esto sucedía sobre todo en esa incómoda edad en la que se es demasiado mayor para ver animación simplemente "porque es lo que toca", y demasiado joven y estúpido para ver que hay auténticas joyas animadas, por lo que erróneamente metíamos a esta cinta en el mismo saco que a 'Blancanieves y los siete enanitos' o 'La Cenicienta' (como si esas no fuesen joyas...). Afortunadamente uno va madurando y reconoce por fin las innegables virtudes que posee la historia de Ariel. La primera y más importante es, precisamente, Ariel, personaje revolucionario donde los haya. Acostumbrados a unas princesas que parecían muñequitas, sosas y que en ocasiones rozaban la estupidez, ahora nos encontramos con esta preciosa sirena adolescente, carismática y rebelde (dentro de unos límites que los de Disney aún no estaban dispuestos a romper), y con una apariencia también rompedora, mucho más exótica y exuberante que lo visto anteriormente. Resulta digno de elogio la facilidad con la que el dúo de directores/guionistas consigue que empaticemos totalmente con esta chica y que hasta compartamos su sufrimiento. Y eso, teniendo en cuenta que es una niñata que a pesar de su enorme encanto y carisma no se libra de ser un tanto bobalicona a veces, y cuya mayor obsesión es casarse con un príncipe que ni conoce, solo se puede calificar como milagroso.
Y esto sucede porque, por primera vez, la princesa en cuestión no se deja arrastrar por las decisiones y actos de la figura paterna o el príncipe guaperas de turno. Es ella y solo ella la que decide que rumbo va a seguir su vida, estando dispuesta hasta a pactar con el Diablo para conseguir sus objetivos. ¿Que estos objetivos siguen siendo demasiado conservadores? Pues sí, pero el avance realizado es notable, sin lugar a dudas.

Hablábamos de pactar con el Diablo. Con esto me refiero, por supuesto, al papel que juega la EXTRAORDINARIA villana, Úrsula. El mejor personaje de la película y, que duda cabe, uno de los mejores "malos" que ha creado la Casa del Ratón. Divertida y falsa como ella sola, y con un diseño magistral, es imposible no quedar fascinado con esta bruja acuática. Tras la impresionante escena en que convierte en humana y quita la voz a Ariel, la cinta se convierte en una comedia romántica pura y dura. La parte romántica está clara, se trata de los intentos de Ariel de conquistar al príncipe Eric. Que puntazo, por cierto, el hecho de que Eric no quiera estar con Ariel porque desea encontrar a la chica de portentosa voz que lo rescató del naufragio (genial como se consigue que la primera vez que el príncipe ve a su salvadora parezca una aparición celestial) y que es, por supuesto, la propia Ariel. Es aquí donde la empatía con Ariel alcanza su máximo nivel, pues sentimos la misma impotencia que ella. Ver para creer.

La parte de comedia la protagoniza, como no, el alma de la película:

Sebastián. No creo que se valore lo suficiente a este colosal secundario, que para mi está al nivel de pesos pesados posteriores como el Genio o Timón y Pumba. Yo por lo menos, cada vez que este cangrejo abre la boca me descojono, y no solo por su peculiar acento. Segmentos como el de su enfrentamiento con el cocinero psicópata son una muestra de los niveles que puede conseguir esta cinta en lo que a humor se refiere. Del resto de secundarios, solo la atolondrada gaviota Scuttle puede arrojarle algo de sombra, pues Fluonder (el pez) no aporta absolutamente nada. ¿Cuantos animales, no? Pues sí. Y es que si hay algo que me gustaría reprochar al film es la excesiva humanización de los animales, ya que resulta demasiado infantil, como si los de Disney no se atreviesen aún a meter algo más de madurez, dramatismo y oscuridad, cosa que sí harían en las pelis posteriores. Me puede cuadrar que los animales marítimos sean así, porque... Yo que sé, a lo mejor solo las sirenas los ven de esa manera, pero ¿Por que cualquier pájaro aleatorio que aparezca sabe tocar un instrumento? Este hecho, o el miedo a arriesgar que suponen recursos tan pasados de moda como terminar la cinta, por cojones, con boda entre los protagonistas, impiden al film ser tan perfecta como el trío que vendría después.

Sobre la banda sonora, sobra decir que es otra de las claves del éxito de la película, pues puede que fuera la mejor que se pudo escuchar hasta el momento en un clásico Disney. Ya no solo por canciones como la mítica "Bajo el mar", sino también por la música instrumental, destacando el precioso tema principal.

Y no hay mucho más que decir. Un GRAN clásico se mire por donde se mire, una joya, a pesar de los defectos señalados. Además de extrema importancia, pues presentó las piezas clave: Personaje femenino principal con trasfondo, gran villano, secundarios de lujo, espectacularidad y magistral B.S.O. Ahora solo faltaba pulir el resultado con un poco mas de valentía y madurez. Se hizo, por supuesto, dando lugar a la gran Obra Maestra imperecedera que todos conocemos. Nos saltaremos la poco relevante secuela de 'Los Rescatadores' para volver a hablar de la primera peli Disney "de princesas" protagonizada, de hecho, por un príncipe. Uno monstruoso.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Críticas de cine: '(La Guerra de las Galaxias) El Retorno del Jedi', de Richard Marquand


Mini-crítica sin spoilers: Y llegó el final. El listón estaba muy, muy alto, y el fantástico título de esta tercera y última entrega prometía estar a la altura. No lo estuvo. Cargada de infantilismos, estamos sin duda ante la cinta más floja de la trilogía, lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que sea una mala película, pues es entretenidísima, espectacular e incluso emotiva. Un cierre más que digno... Pero debería haber sido muchísimo más, se mire por donde se mire. NOTA: 8/10


Crítica completa con spoilers: Han Solo congelado en carbonita y en manos de Jabba el Hutt. Luke sabiendo que su mayor enemigo es su padre. Los espectadores sabiendo que "hay otro". ¿Otro qué? ¿Otro Jedi? ¿Otro Skywalker? ¿Quién? ¿Leia? ¡Respuestas, maldita sea! La emoción que se debía respirar en la sala el día del estreno tenía que ser brutal. Al fin y al cabo, si 'El Retorno del Jedi' igualaba a sus predecesoras, obtendríamos una trilogía perfecta. Pero no fue así. Bastan unos pocos minutos para darse cuenta de que algo falla. Si la magistral segunda parte de la trilogía, 'El Imperio Contraataca', iba por un camino muy diferente al de la primera entrega, en esta ocasión nos encontramos con una clara repetición de esquemas y conceptos. El más evidente, claro está, es que hay una segunda Estrella de la Muerte en construcción, idéntica a la primera. Señores, eso me huele a una falta de ideas y de imaginación alarmantes. ¿Qué ha sido del Lucas imaginativo? Parece como si quisiera dar carpetazo a la saga lo más rápido posible... Y de hecho es así, pues la idea de Lucas es que esta trilogía, en términos de cronología interna, no hubiese sido la última, si no la intermedia. Después nos mostraría el inicio de todo, los episodios I, II, y III, y años más tarde, habríamos visto el cierre de la historia, una trilogía de secuelas, los episodios VII, VIII y IX, que estarían protagonizados por la hermana de Luke , y no sería Leia, si no otra chica criogenizada que despertaría cuando su hermano mellizo ya fuera anciano. Por supuesto, sería entrenada por este. ¿Os imagináis a Luke ya convertido en una gran Maestro Jedi?. Hubiese sido fantástico. Pero Lucas cambió de planes y decidió suprimir la última trilogía, cerrando de golpe la saga en este episodio VI, y tomando decisiones un tanto cuestionables.

Aunque para ser justos, la cinta empieza con buen pie, con un segmento muy recordado, el rescate de Han en el palacio de Jabba. Hay instantes verdaderamente emoionantes en esta parte, como la descongelación de Solo (que penita da verle ciego y tembloroso), o la primera aparición de Luke, a quién vemos mucho más maduro y poderoso. Fantástica la progresiva evolución de este personaje, la verdad. Da gusto verle tan calmado, seguro de sí mismo y usando trucos mentales. Todo un Caballero Jedi, por fin.
Volviendo a la escena, debo señalar que aunque es divertida, emocionante y trepidante en su recta final, creo que es excesivamente duradera. Más de media hora para que al final se resuelva todo de una forma simplísima. Pero es, efectivamente, un gran arranque. Y mítico además, ya sea por el archi-conocido modelito de Leia (que dejó embobados a los pre-adolescentes de la época), o por ver por fin al repugnante mafioso Jabba, una enorme y magistral marioneta.

Con Han sano y salvo, seguimos a Luke de vuelta a Dagobah para terminar con su adiestramiento a manos de Yoda. Creo que a todos se nos cae el alma a los pies al ver al grandísimo (y diminuto) Maestro enfermo y a punto de morir. Muy triste su muerte, pues realmente llegamos a idolatrar a esa pequeña marioneta. Poco después, Luke se encuentra con el espíritu de Obi-Wan y mantienen una trascendental conversación, en la que descubrimos más cosillas sobre Vader (entre otras su nombre real, Anakin Skywalker), y la identidad de la hermana de Luke, que, como todos sabemos, resulta ser Leia. Personalmente, me resulta insultante la poca importancia que se le da a este hecho. Debería haber sido un momentazo a la altura del "yo soy tu padre", pero en vez de eso obtenemos un instante frío y anti-climático donde los haya. Además, la reacción de Luke es de risa, pues poco parece importarle que la chica por la que hasta hace bien poco estaba coladito, sea sangre de su sangre. Desastrosa la forma en que manejan este asunto, más aún teniendo en cuenta que al final este parentesco no tiene ninguna relevancia en la historia.

De vuelta a la base rebelde, nos enteramos del plan para destruir la Estrella de la Muerte (déjà vu). Destrucción que esta vez será decisiva, pues el mismísimo Emperador estará en ella. El Emperador, la gran incorporación en este capítulo, un Ian McDiarmid que parece comer, beber y respirar la más concentrada y pura maldad. Fantásticas todas sus escenas, especialmente porque vemos a un Vader mucho más rebelde con respecto a su Maestro, algo que ya intuíamos en 'El Imperio Contraataca' (¿Por que si no le reveló a Luke su identidad?).
Volvamos con nuestros héroes. Por un lado Lando, a bordo del Halcón Milenario, dirigirá el ataque contra la Estación Espacial, y por otro Han y los suyos deberán destruir el emisor del campo de energía que protege dicha estación, situado en la luna de Endor, donde conoceremos a unas simpáticas y adorables criaturitas BASTARDOS HIJOS DE SU MADRE:


Los malditos Ewoks. ¡Unos putos osos de peluche! Al parecer, creyeron conveniente rebajar la oscuridad y madurez de 'El Imperio Contraataca' (porque si no los nenes se aburren, ya sabéis), pero joder... Estos personajes, que SOLO pueden gustar a los críos, ocupan demasiado metraje, haciendo que la llegada y asentamiento de nuestros protagonistas en Endor se haga incluso larga, a pesar de momentos realmente buenos, como la persecución por los bosques en esa especie de motos. Al menos Han está en su línea. Pero la cosa se anima cuando Luke se va al encuentro de Vader con la esperanza de rescatar lo que queda de Anakin. La despedida con Leia (donde le revela su parentesco) es bastante bonita, pero el hecho de que Han, desconocedor de estos lazos sanguíneos, parezca estar celoso de Luke... No. No, no. Eres HAN SOLO, el tío mas genial de toda la galaxia. ¡¡Es IMPOSIBLE que TÚ estés celoso de cualquier ser en el universo!! En fin, dejémoslo que me pongo malo.

A partir de aquí, entramos en un largo clímax con un ritmo tan brutal, épico y espectacular que hace que se pase en un suspiro y casi hasta se me olviden las cosas malas de la cinta. Dicho clímax está dividido en tres frentes paralelos bien diferenciados: Por un lado asistimos a la batalla terrestre en Endor entre Han, su equipo, los... Ag... Los Ewoks y las tropas imperiales. Está muy bien hecha, es espectacular, y nos tiene en vilo esperando a que Solo consiga destruir el emisor del escudo de energía que mencione antes. Lo único malo... Es que nuestros protagonistas están casi en un segundo plano frente a los Ewoks de los cojones. ¿Se supone que debemos creernos que esos ositos se cargan a las tropas imperiales? ¿Tirándoles piedras? ¿¡¿Es una broma?!? Un dato: Originalmente los Ewoks iban a ser Wookies. Cientos de Chewbaccas rugiendo y arrancando brazos. En lugar de eso, ositos de peluche tirando piedras. Magnífico. Pero ya digo que a pesar de esto... Es una batalla bien chula. Y los otros dos frentes son aún mejores.

El de Lando destruyendo la Estrella de la Muerte, es, simple y llanamente, un espectáculo deslumbrante y frenético, infinitamente superior al de 'La Guerra de las Galaxias' en todos los aspectos. Bueno, puede que no sea tan emocionante, pero entre la música de Williams (una vez más, sublime) y los IMPRESIONANTES eectos especiales, queda una secuencia para enmarcar.

Pero lo que hace que esta película deje un sabor de boca inmejorable, es la lucha entre Luke, Vader y el Emperador. Impresionante el enfrentamiento psicológico entre padre e hijo. Luke, resistiéndose con todas sus fuerzas a caer en el Lado Oscuro, trata de recordarle a su padre quién fue en el pasado. Insiste en que Anakin sigue vivo. Y de forma milagrosa, llegamos a creernos sin dudar que efectivamente queda algo de bien en el villano que nos aterró en la cinta anterior. Se nos contagia la conmovedora compasión de Luke. Pero Vader se resiste a creer que aún no está todo perdido para él e intenta arrastrar a su hijo hacia el mal. Todo esto con el cruel Emperador como espectador. Por fin, Vader triunfa sobre Luke al mencionar a Leia, consiguiendo que Skywalker lo ataque con todas su furia. Esta vez, quién lanza espadazos a diestro y siniestro como un loco es Luke, y el que se protege como puede es Vader. La tremenda música que acompaña a este, por desgracia, brevísimo duelo, hace que esta sea, simplemente, una de las mejores escenas de la saga. Pero aún se puede hacer más emocionante, pues cuando Luke arroja su sable de luz y se rinde, consiguiendo así vencer al Emperador, dan ganas de aplaudir, ni más ni menos. ¿Y cuando Vader por fin se redime y salva la vida de su hijo? ¡Puf! Emoción pura y dura. Y es que lo bueno que tiene esta cinta es que, a pesar de sus fallos incuestionables, cuando vemos aparecer el espíritu de Anakin junto al de Yoda y Obi-Wan, olvidamos esas cosas malas y recordamos solo lo bueno.
Un final dignísimo, dirigido por un muy impersonal Richard Marquand (¿Seguro que no es Lucas?) a una trilogía para el recuerdo.

Nada menos que 16 años después, comenzarían, con no muy buen pie, unas precuelas con un estilo totalmente distinto, que cuenta con tantos detractores como defensores. Las repasaremos en breve.

martes, 20 de septiembre de 2011

Críticas de cine: '(La Guerra de las Galaxias) El Imperio Contraataca', de Irvin Kershner


Mini-crítica sin spoilers: Tres años después de la mítica y aparentemente insuperable película inicial, llegó una secuela que hizo evolucionar la saga de forma inimaginable, llevándola a un nuevo nivel. Razón por la que esta es sin duda la cinta más importante de la franquicia. Un film sublime en todos y cada uno de sus apartados, y que contiene, además, una de las frases más célebres e impactantes del cine. La mejor película jamás hecha del Universo 'Star Wars'. Obra Maestra. NOTA: 10/10

Crítica completa con spoilers: Ya desde los primeros minutos queda claro que este nuevo episodio es radicalmente opuesto a su predecesor. Mientras que la anterior era una aventura sencilla y alegre, 'El Imperio Contraataca' gana en seriedad, profundidad y dramatismo, con unos personajes que no se quedan tal y como estaban en el anterior film, si no que siguen desarrollándose y evolucionando. Además, Lucas (que cede las labores de dirección a su mentor Irvin Kershner) tiene mucho más claras las reglas y bases de su universo, que adquiere una nueva dimensión y complejidad gracias al formidable guión firmado por Leigh Brackett y Lawrence Kasdan.

En cuanto al dramatismo, responde a un cambio muy sutil en el tono de la historia, ya que los protagonistas no se enfrentan a amenazas mayores que en el anterior film, pero mientras que en aquél estábamos convencidos de que Han iba a volver en el momento oportuno, de que Luke conseguiría destruir la Estrella de la Muerte, y de que, en definitiva, el bien acabaría venciendo, este episodio está impregnado de un pesimismo palpable. Esta vez, durante toda la peli tenemos serias dudas de que los buenos vayan a ganar. Dudas que al final serán confirmadas, pero de eso hablaremos más adelante. Empecemos por el principio, que también es muy diferente al de la película anterior, pues mientras que el de 'La Guerra de las Galaxias' era, como ya comentamos hace poco, muy pausado, este empieza "a saco", sin concesiones al espectador para que se ubique. Enseguida empiezan a pasar cosas: Luke atacado y secuestrado por un Wampa, Han, Leia y su tensión sexual no resuelta (la relación entre estos dos nos va a regalar un buen puñado de diálogos memorables), el ataque por parte del Imperio a la base rebelde... Genial segmento por cierto, no solo porque es absolutamente espectacular y muy emocionante, si no porque sirve para que veamos a un Darth Vader mucho más complejo, brutal, cruel e implacable que se gana, esta vez sí, el rango de villano absoluto del film. Si en la anterior entrega ya era impactante, en esta ocasión, en la que se nos presenta acompañado por la mítica 'Marcha Imperial' (la B.S.O. de esta cinta es posiblemente la más perfecta de la saga), llega a aterrar y fascinar a partes iguales. De esta manera, se confirma como uno de los mejores antagonistas de la Historia del cine.

Tras la batalla, la trama se divide en dos líneas paralelas que acabaran cruzándose y que, milagrosamente, se complementan, sin pisarse la una a la otra: Una, protagonizada por Han y su grupo (Leia, Chewie y C-3PO), y otra consistente en el entrenamiento Jedi de Luke. La primera es con diferencia la más trepidante y dinámica, pues nos encontramos a los tripulantes del Halcón Milenario siendo perseguidos sin descanso por Vader, y no hay un momento de respiro para el espectador. Todo son espectaculares persecuciones espaciales que quitan el hipo, destacando, por supuesto, la que tiene lugar en un campo de asteroides. Atención al hecho de que el capitán Solo y los suyos también deban huir del supuesto lugar seguro que encuentran en uno de los asteroides, como una señal de que no van estar a salvo en ninguna parte. Mientras tanto, vamos viendo como se asienta el romance entre Han y Leia, los piques entre el capitán y 3PO... Lo dicho, una gozada, imposible aburrirse.

Pero dejemos momentáneamente al grupo y vayamos con Luke (y R2-D2), que protagoniza la línea argumental más pausada, reflexiva y fascinante, en la cual conoceremos a uno de los mejores personajes de la saga, el gran hallazgo de 'El Imperio Contraataca':

El Maestro Yoda. La marioneta más viva del mundo, desprendiendo la más absoluta sabiduría y con una forma de hablar característica que todos conocemos, será el encargado de enseñar a Luke, que parece destinado a perder. Desde que llega al hogar de Yoda, con demasiadas ansias y nada de paciencia, queda claro que sigue siendo un crío que no está listo para lo que se le echa encima. Por si esto fuera poco, asistimos impotentes a otros dos fracasos del joven Skywalker: Primero, el de la misteriosa "cueva maligna", donde Luke se da cuenta de que su mayor enemigo es en realidad él mismo, y de que tiene mucho, mucho miedo, como demuestra el hecho de que se lleve sus armas a la cueva a pesar de que Yoda le advierte específicamente que no es necesario. Por otro lado, es incapaz de sacar su nave del agua usando la Fuerza, pero lo grave es que él sabe que no puede, con lo que queda claro que no cree realmente en lo que esta haciendo (que diferente es este Luke de aquél que pudo destruir la Estrella de la Muerte fiándose solo de su instinto). A continuación quedaremos fascinados con el monólogo de Yoda sobre la Fuerza, y que hace que casi hasta la sintamos. Pura magia.
Poco después, llega el punto de inflexión en la película: Luke tiene una premonición en la que Han y Leia sufren penurias en una ciudad en las nubes. Por supuesto, aún cuando Yoda y el espíritu de Obi-Wan insisten en lo contrario, va corriendo en su ayuda. Sabemos que no esta listo. Lo vamos a pasar mal.

Hora de volver con la tripulación del Halcón Milenario, que decide esconderse en Bespin (una ciudad... En las nubes, claro), donde vive Lando Calrissian, antiguo amigo de Han y que viene a ser una versión aún más canalla de Solo. Por supuesto, estamos en alerta permanente, más aún cuando 3PO ve algo que no debería y desaparece. Pero cuando se descubre la traición de Lando y vemos a Vader esperándoles... Bajamos al infierno literalmente, pues tras ser torturado, Han es llevado a la cámara donde será congelado en carbonita. Un lugar lleno de sombras, vapor (que bien podría ser humo) y una iluminación rojiza. La atmósfera no podría estar mejor conseguida.
El momento de la congelación es realmente magnífico. Ya sea por la impresionante banda sonora, por el memorable "lo sé" de Han como contestación al "te quiero" de Leia, o por que lo primero que vemos cuando se disipa el vapor es un primer plano de Vader (como si fuese un símbolo de su infinita maldad y poder), el caso es que cuando se acaba la escena uno acaba destrozado y agotado. Y aún tenemos que sufrir un poco más, pues Luke acaba de llegar y todos sabemos que Vader le va a dar una paliza.

Debo decir que el duelo de sables de luz que acontece me parece, de lejos, el mejor de las seis cintas que forman la saga. Violento, largo, agotador, durísimo y con un equilibro perfecto entre espectacularidad y realismo (no encontraréis las excesivas acrobacias y florituras vistas en la trilogía de precuelas), y que además tiene un plano que a mí me fascina: Cuando el combate está a punto de acabar y Luke ya está exhausto y herido, hay un momento en el que la cámara se coloca en la espalda de Skywalker, y le vemos diminuto intentando contener como puede los salvajes espadazos de un gigantesco Vader. Pelos de punta. Tras esto, ya sabéis lo que toca: Pérdida de mano y... "YO SOY TU PADRE". Sería absurdo afirmar que este alucinante y mítico momento sigue teniendo el mismo impacto, pues todo el mundo, haya visto o no las pelis, sabe que Darth Vader es el padre de Luke (¿No lo sabías?... ¡Ups!), pero como es el gran momento al que nos ha conducido todo el film, como es el auténtico clímax, como la música acompaña tan sumamente bien, y como es tan jodidamente perfecto... Sí, sigue siendo brutal.
Pero aún queda por señalar el momento en el que Leia percibe a un manco, magullado y traumatizado Luke y va a rescatarlo. Sí a eso sumamos la frase "hay otro..." por parte de Yoda, ya tenemos otro quebradero de cabeza que darle a los espectadores que vieron la película en su día.
Y así acabamos esta colosal aventura, con nuestros héroes hechos polvo (uno de ellos congelado y en manos de su peor enemigo) y con un montón de preguntas sin respuesta. Al menos ganamos a un redimido Lando como aliado.

No hay mucho más que añadir. Todos los actores están bastante mejor que en la cinta inicial, sospecho que porque Keshner es mejor director de actores que Lucas, y los efectos especiales son, una vez más, apabullantes. TODO en esta película es, simplemente, lo mejor de lo mejor.
Tres años más tarde veríamos el cierre de esta increíble saga. Un final que, si bien es notable, es ciertamente inferior a sus dos hermanas mayores. La comentaremos en unos días.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Críticas de cine: 'La Guerra de las Galaxias', de George Lucas


Mini-crìtica sin spoilers: Resulta difícil ponerse a hablar a estas alturas de semejante cinta, pues es evidente que supuso un antes y un después en la Historia del cine. Película mítica donde las haya, es una de esas obras a las que apenas se le notan los años, pues a día de hoy, nada menos que 34 años después de su estreno, sigue siendo una aventura para disfrutar una y otra vez, de esas que ponen de buen humor. Pura emoción. Pura diversión. NOTA: 10/10


Crítica completa con spoilers: No me quiero ni imaginar lo que tuvieron que flipar los espectadores que asistieron al estreno de la película, porque ya desde el comienzo se deja claro que esto... Es especial. La atronadora, magnífica, y famosísima fanfarria del maestro John Williams, naves vistas como nunca antes, un par de androides con comportamientos muy humanos... Y Darth Vader. La primera vez que le vemos deja con la boca abierta: Un ser que parece estar hecho de la maldad más absoluta, con una máscara que oculta su rostro, una respiración mecánica que pone los pelos de punta y la imponente voz de James Earl Jones/Constantino Romero. Uno de los mayores iconos del séptimo arte. Y eso que en esta primera entrega está más bien en un segundo plano, como si solo se nos insinuara su potencial como villano.
Pero vayamos con los dos androides, C-3PO y R2-D2. Para ser justos, conviene señalar que los primeros minutos, protagonizados exclusivamente por este par de robots, son algo lentos. Sospecho que Lucas, de forma muy inteligente, quiso dejar unos cuantos minutos de relax al público para que asimilase la información y los nuevos conceptos que se le acababan de presentar. Estoy seguro de que en su día el espectador agradeció esta maniobra, pero hoy en día, cuando todo lo que sucede nos lo sabemos de memoria y forma ya parte de nuestra cultura popular, resulta innecesario.

Pero no hay de que preocuparse, pues en cuanto aparece nuestro protagonista la cosa se empieza a animar: Luke Skywalker (clavado por el desaparecido Mark Hamill), un chaval soñador, con ansias de aventuras y que parece destinado a algo mucho más grande que ser un simple granjero, y con quién nos identificamos al instante. A destacar el precioso y tan recordado momento en el que Luke mira al horizonte, como queriendo escapar de su aburrida vida. Imposible no emocionarse con la música de Williams en este instante.
Poco después, conocemos al sabio y misterioso Obi-Wan Kenobi (un muy convincente Sir Alec Guiness), y es cuando entramos de lleno en el universo 'Star Wars', pues por primera vez nos hablan de los Jedi, el Lado Oscuro y la Fuerza. Y como por arte de magia nos lo creemos todo sin rechistar, gracias a la naturalidad y convicción con la que Lucas nos introduce en su creación.

Tras esto, cuando ya queda clara la misión de nuestros héroes, la película sube y sube en ritmo y emoción, sin duda gracias a el único e inimitable...

Han Solo, encarnado por mi idolatrado Harrison Ford derrochando carisma, como de costumbre. El otro héroe de la trilogía es muy diferente a Luke. Listillo, cínico, cabroncete, chulo... Pero un héroe al fin y al cabo. Luke es un crío que desea demostrar lo que vale, él quiere ser un héroe. Han sin embargo es un tío que sabe que la mejor manera de sobrevivir es ir por libre, sin preocuparse por los demás. Se niega a aceptar que tiene potencial para hacer grandes cosas. Nos encontramos, en mi opinión, ante la estrella absoluta de toda la saga... Con permiso de Vader, por supuesto.

Volviendo al desarrollo de la trama, hay que decir que a partir del momento en el que nuestros héroes se meten por accidente en  la Estrella de la Muerte y deciden rescatar a la princesa Leia (una Carrie Fisher que se defiende en el papel menos jugoso del trío principal) la película no da respiro al espectador. Por un lado tenemos a Luke, Han, Leia y al genial colega de Solo, Chewbacca, viviendo todo tipo de situaciones, como el memorable segmento en el triturador de basuras, y por otro a Obi-Wan intentando desactivar el campo de tracción que les impide marcharse, sabiendo que debe enfrentarse a Vader. Enfrentamiento que, si bien es muy poco espectacular, consigue transmitir la emoción necesaria, especialmente al final, con la muerte de Kenobi.

Y llegamos al clímax de la cinta, con el que resulta imposible no morderse las uñas: La Estrella de la Muerte a punto de destruir la base rebelde, los diminutos cazas intentando volar por los aires la mencionada estación de combate, caen todos menos Luke, Vader pisándolo los talones, la Estrella de la Muerte preparándose para lanzar el rayo destructor, Vader a un solo disparo de matar a Luke, y de repente... Han reaparece justo a tiempo, manda a tomar por saco a Vader, grita "¡¡Yiha!!", y Luke da en la diana. ¡Puf! Ya quisieran muchísimos blockbusters actuales tener unos minutos finales como estos, que consiguen que el espectador se sienta como si él mismo hubiese destruido la maldita Estrella de la Muerte y arda en deseos de aplaudir como un loco.

Y poco más que añadir. Los revolucionarios efectos especiales hicieron historia y George Lucas se ganó el cielo con una película que ha servido de inspiración, en mayor o menor medida, al cine comercial posterior.
Tres años más tarde llegó una de las mejores secuelas de la entera Historia del cine, que superó a su predecesora y expandió su universo de forma magistral. Hablaremos de ella en breve.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Críticas de cine: 'El Origen del Planeta de los Simios', de Rupert Wyatt


Mini-crítica sin spoilers: Toda una sorpresa. Pocos tenían fe en este proyecto, pero lo cierto es que estamos quizá ante la mejor cinta del verano. Un entretenimiento de calidad, que se toma en serio a sí mismo y cuya carga emocional tiene un peso mucho mayor que el de los efectos visuales, sin dejar de ser por ello espectacular. Un ejemplo a seguir para la gran mayoría de blockbusters. NOTA: 8'5/10


Crítica completa con spoilers: Hubiese sido muy fácil convertir esta cinta en la típica americanada en la que un grupo de soldados muy buenos muy buenos se dejan la vida, muy sacrificados ellos, frente a un ejército de monos muy malos muy malos. Afortunadamente, la película se aleja por completo de esa idea, presentando a los humanos, salvo en el caso del científico protagonista y su familia, como los villanos de la función. De esta manera, se recupera el espíritu del excelente clásico original (atención al fantástico guiño hacia este con lo de la nave espacial...), haciendo que la base de ciencia-ficción sea solo un pretexto para la auto-crítica. De esta forma, no encontramos con un film que no teme tratar la historia desde un punto de vista serio, gracias a que Wyatt, el desconocido director, se cree en todo momento lo que nos está contando, consiguiendo que el espectador también lo haga.
Algo difícil considerando que los humanos tienen un rol totalmente secundario y que ningún personaje de nuestra especie tiene un interés realmente destacable. El ya mencionado científico, Will, es el humano más importante de la cinta, pero funciona más como desencadenante de la trama y como punto de apoyo del auténtico y peludo protagonista que como personaje con entidad propia. Además, James Franco no me dice absolutamente nada. En cuanto a los personajes de John Lithgow y Freida Pinto, poco se puede decir de ellos, pues él es un McGuffin puro y duro, y ella está ahí para decir "hola" y poco más.

Como podéis ver, se deja todo el protagonismo a los simios. Una decisión tan acertada como arriesgada, pues se podía haber caído fácilmente en la sensiblería barata o incluso en el ridículo, pero Wyatt, con una firmeza y seriedad dignas de elogio, consigue hacernos empatizar, compadecer e incluso apoyar a los simios. Especialmente al auténtico protagonista y el alma de la película:

César. La película es su viaje emocional, desde un gracioso y avispado chimpancé, a líder de una rebelión. Y todo narrado con una progresión y un ritmo ejemplares (no hay más que ver la agilidad con la que vemos pasar la niñez del primate), profundizando en los sentimientos de César de manera que nos creamos al personaje y le cojamos un inmenso cariño desde el primer instante. Todo gracias a un magnífico Andy Serkis (ya experto en la captura de actuación) que consigue, con sus miradas y gestos, que veamos la cinta a través de los ojos del chimpancé. Así, odiamos al personaje de Draco Malfoy Tom Felton y sufrimos con César durante su cautiverio, en el que poco a poco vemos como pierde la inocencia y se da cuenta de la situación de sus congéneres, hasta aceptar la responsabilidad de guiarles en la lucha contra sus opresores. Impresionante ver como se va adueñando del refugio y de la confianza de sus compañeros.
De hecho, puede que sea el mejor segmento de la cinta, pues deja momentos verdaderamente geniales, como el instante en el que nuestro simio dibuja una ventana en su celda (imposible no derrumbarse), la liberación del gorila, el "portazo" en las narices que el mono le da a Will, y desde luego, el momento del "¡¡NOOO!!", que te deja, simplemente, clavado al asiento.

A partir de aquí, vemos la preparación para el primer ataque a los humanos por parte de los simios, y yo por lo menos, sentí esa emoción pre-batalla que se siente solo cuando la cinta ha hecho los deberes y ha conseguido que los protagonistas te importen.
Y si además la batalla en cuestión está perfectamente rodada y es emocionante y espectacular, dejando algún momento memorable (César montando a caballo...), pues el resultado final es un clímax inmejorable.
Mención especial merecen los créditos finales, pues es entonces cuando se nos desvela, de forma sencilla y contundente, el destino de la humanidad. Así que sí, hay que quedarse a ver los créditos, nada de huir despavoridos de la sala en cuanto aparezca el "directed by".

A nivel técnico la cinta es magnífica. El reducido presupuesto (90 millones de nada...), se aprovecha al máximo, logrando un realismo tal con los simios, que yo al menos, a los dos minutos me olvidé de que eran actores maquillados digitalmente.

Sobre la B.S.O., debo decir que estoy algo contrariado: Mientras veía la película me estaba gustando, pero después no he sido capaz de recordar ni un solo tema, ninguno se me ha quedado grabado. Así que no sé si valorar este apartado positiva o negativamente. Supongo que positivamente, pues la música acompañaba a la cinta a la perfección.

En resumidas cuentas, un blockbuster veraniego de los buenos, simple pero efectivo, narrado con energía, seriedad y respeto hacia el espectador, y que además sabe tocar la fibra sensible cuando debe.
Está siendo un exitazo, por lo que las secuelas no tardarán en llegar. Preparaos, porque me da a mí que se va a desatar una nueva fiebre "simiesca". Mientras sea con este nivel, yo encantado.

sábado, 13 de agosto de 2011

Resultados de las Batencuestas y despedida

Esto se acaba. Llegó el momento de dar por finalizado el super-especial en el que hemos estado inmersos durante cuatro semanitas, nada menos. Pero antes, es el momento de descubrir las respuestas a las tres preguntas que os hice al comenzar este especial. ¿Preparados? Allá vamos:

Nuestra película favorita sobre Batman es...


¡'El Caballero Oscuro'! Y con una mayoría aplastante. TODOS la hemos votado. El 100%. Creo que está muy claro porqué.

Nuuestro enemigo favorito de Batman es...


¡El Joker! De nuevo, ¿A alguien le sorprende? Es decir, es el mejor villano del mundo del cómic... En el segundo lugar han quedado empatados Catwoman y Dos Caras.

Nuestro personaje secundario de Batman favorito es...


¡El Comisario James Gordon! ¿Que sería de el Caballero Oscuro sin Jim? Un formidable aliado y un personaje maravilloso. En segundo lugar, con solo un voto de diferencia, ha quedado, como no podía ser de otra manera, el mejor mayordomo del mundo, Alfred.


Y eso es todo. Mañana el blog recuperara su estética y mecánica habitual y me pondré al día con las noticias, imágenes y trailers que no haya podido traeros por estar ocupado con este especial, que, debo decir, he disfrutado muchísimo, pues todo ha salido como tenía planeado, sin ningún contratiempo.
Y a vosotros, ¿Os ha gustado este especial sobre el mejor personaje de cómic jamás creado?

miércoles, 10 de agosto de 2011

Críticas de cine: 'El Caballero Oscuro', de Christopher Nolan (POST OBSOLETO)


Mini-crítica sin spoilers: La más grande. Parecía difícil superar la genial 'Batman Begins', pero el nivel de esta película en cuanto a dirección, guión, interpretaciones, apartado técnico y porque no decirlo, respeto hacia el espíritu del cómic, la convierten, sin lugar a dudas, en la Obra Maestra del género. NOTA: 10/10


Crítica completa con spoilers: Intensidad. Esa es la palabra que mejor define esta extraordinaria cinta, pues te atrapa desde el primer segundo y no te suelta hasta el final. Y todo gracias a un guión que aúna entretenimiento y profundidad como nunca se ha visto en el género. Y sin caer jamás en el espectáculo descerebrado, pues predominan los buenos diálogos sobre los fuegos artificiales.
Esto no quiere decir que no haya espectacularidad, ya que la cinta está plagada de adrenalíticas escenas de acción dirigidas por un Christopher Nolan que enmienda los errores que cometió en ese sentido en el anterior film. Olvidaos de los mareantes planos cortos, aquí vemos todos los golpes y persecuciones a las mil maravillas. De hecho, la persecución nocturna en la que descubrimos el nuevo vehículo de Batman me parece la mejor escena de ese estilo de los últimos años. Toma ya.

'Batman Begins' fue un soplo de aire fresco que aún hoy en día deja en pañales al 99% de las películas basadas en héroes comiqueros, pero esta secuela va un paso más allá, convirtiéndose en un thriller policíaco en toda regla, con la salvedad de que el detective de turno va disfrazado de murciélago. Así, nos encontramos con una cinta que no teme ser compleja y dramática si es necesario, huyendo de los convencionalismos de esta clase de cine. Nolan, con una confianza ciega en el relato que nos está contando, nos presenta poco a poco las piezas de este puzle, donde tres figuras destacan sobre el resto: Batman (con un nuevo traje más estilizado), Joker, y Dent. El primero, el protagonista activo, el tercero, el protagonista pasivo, y el segundo, el hilo conductor que les hará avanzar. De este modo, se sigue profundizando en la figura del Murciélago, viéndole confiado al principio ("Batman no tiene limitaciones"), incluso convencido de que Gotham dejará de necesitarle en un futuro inmediato. Pero pronto deberá replantarse si es un héroe al uso... O si es algo más, alguien capaz de convertirse en un villano si eso es lo mejor para su ciudad.
Hubiese sido muy sencillo dejar al Hombre Murciélago en la misma situación que en su predecesora, sin analizarle más. Pero Nolan, una vez más, demostrando un respeto hacia el personaje digno de elogio, lo lleva a un nuevo nivel hasta llegar al precioso, emocionante y maravilloso final de la cinta, con el que es imposible no levantarse a aplaudir. Sobra decir que Christian Bale confirma la conclusión a la que llegamos en la cinta anterior, que es (y seguramente será) el mejor Batman visto en pantalla.
¿Y quién pone en esa situación a Batman? El alma de la película, el personaje que hace que todo se ponga patas arriba:

El Joker. Qué decir de él. El mejor villano de los últimos años, y, desde luego, el mejor de la Historia en este tipo de películas. Aterrador, divertido, fascinante... Todos sus diálogos están magistralmente escritos de manera que cada vez que abre la boca, ya sea para narrarnos un posible origen de sus cicatrices, o para hablarnos de su filosofía de vida (¿No es espeluznante que tenga razón en ciertas cosas?), consigue poner los pelos de punta. Además, esta versión del Joker es una "mezcla" de todos los Jokers anteriores: Nicholson, cómics, serie animada... Hay un poquito de todos ellos en este, por lo que creo que estamos ante el Joker DEFINITIVO. Gran parte de culpa la tiene Heath Ledger. Inconmensurable. Sublime. En serio, su interpretación deja sin palabras. Cada tic, cada carcajada, cada cambio de voz... ¡Puf! Que triste que muriera, tras este papel se hubiese asentado definitivamente como super-estrella.
Por supuesto, protagoniza los mejores momentos, como el cara a cara con Batman en la sala de interrogatorios, una escena magistral en mi opinión, que además nos lleva a una extremadamente emocionante secuencia con el tercer gran personaje de la cinta como protagonista, Harvey Dent, el héroe caído. En una cinta con El Joker como villano principal era muy arriesgado incluir a Dent, pero su transformación en Dos Caras está perfectamente planteada, resultando incluso natural. No se vuelve "malo de repente" tras la muerte de Reachel (encarnada esta vez por una Maggie Gyllenhaal más convincente que Katie Holmes, y eso que esta última no lo hizo nada mal), si no que es la gota que colma el vaso en su tensa relación con Gordon, el trauma que necesitaba para liberar el lado violento que vimos asomar cuando secuestra a un secuaz del Joker. Por si fuera poco, el Payaso del Crimen se encarga, en una escena sublime, de comerle el coco para así asegurarse un as bajo la manga en su lucha contra Batman. Y duele, duele mucho ver al Caballero Blanco de Gotham, al símbolo de esperanza de la ciudad, jugarse a cara o cruz la vida de un niño inocente (el auténtico clímax de la cinta). Sobre su muerte... Sí, hubiese sido genial verle como villano principal en la siguiente entrega, pero para que Batman se convirtiese en un Caballero Oscuro, para que la cinta terminase de esa manera tan apoteósica, debía morir.
Una extraordinaria versión del personaje, encarnado por un sorprendente Aaron Eckhart. Mención especial merece la recreación de su lado desfigurado, realmente desagradable y terrible, haciendo un uso espectacular de los efectos visuales.

Antes de acabar, me gustaría hablar del plan de Joker, en concreto, de la parte final, el experimento social que lleva a cabo con la gente de los barcos. Su resolución, con la aparente victoria del bien sobre el mal dejó indignados a muchos, pues en una cinta tan cruda no pegaba esa cursilería. Pero es que las cosas no son lo que parecen. Analicemos la situación: Los ciudadanos inocentes del barco 'A' realizan un votación para decidir si volar por los aires el barco 'B', lleno presidiarios, y así conseguir salvarse. El resultado deja claro que la teoría de Batman de que "hay gente preparada para creer en el bien" es falsa, pues una amplia mayoría está a favor de hacer explotar el barco 'B'. El Joker tiene razón, en cuanto pongas al límite al ciudadano más respetable, este se convertirá en un monstruo. Pero... ¿Y si no se atreve? En vista de que nadie pulsa el botón, uno de los ciudadanos, muy decidido y con las ideas claras, coge el pulsador... Pero no hace nada. ¿Acaso cree que matar está mal? No, él mismo nos deja claro que matar a los presidiarios es lo más razonable dadas las circunstancias. Lo que pasa es que, simplemente, no hay huevos. El Joker no contaba con la cobardía. El miedo ante la responsabilidad es lo que hace que nadie accione la bomba, aunque quieran hacerlo. Su pensamiento se reduce a "sí sí, hay que hacer explotar el barco 'B'. ¿Yo? No no, que lo haga otro". Ni más ni menos. Por eso Gotham necesita a Batman, alguien que pueda hacer los que los demás no se atreven. ¿Y por qué los presos no hacen explotar el barco 'A'? ¿Por qué el gigantesco calvo negro con pinta aterradora tira el pulsador por la ventana? Muy simple: A estas alturas, un friki con la cara pintada no le va a decir cuando matar a nadie. Si hay que morir se muere, pero con dignidad. Como veis, en esta genial secuencia hay mucho más de lo que se percibe a simple vista.

Poco más hay que añadir. Mencionar que Zimmer se supera a sí mismo con una banda sonora magnífica, muy superior a la de su predecesora (y eso que reutiliza, como es lógico tratándose de una secuela, varios temas), que acompaña a la perfección una película tan jodidamente buena, emocionante, inteligente, emotiva, espectacular y respetuosa con el material original, que no merece la pena buscarle los insignificantes fallitos que pueda tener.

'El Caballero Oscuro', un film a la altura de Batman, que ya es decir.


Batman de Nolan. ¿Conclusiones?: Vale, aún no se ha estrenado el cierre de esta trilogía, pero creo que ya puedo afirmar que estamos ante la mejor versión de Batman. En la estética puede que gane Burton, pero en el resto, en absolutamente TODO lo demás, Nolan triunfa. Construcción de protagonista y villanos, tono, interpretaciones, secuencias de acción... Incluso en el diseño del símbolo queda por encima del resto de versiones. Joder, ¡Si es que incluso pone el título al final en ambos films! (mi debilidad, como ya sabéis).
Lo mejor que le ha pasado a Batman en lo que a cine se refiere, y lo mejor que le ha pasado al género superheróico. Contando los días para la esperadísima tercera parte.
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