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viernes, 25 de julio de 2014

Diario Disney 36: 'Mulan'


Antes de ver 'Mulan'

Ugh, 'Mulan', que pereza...

Después de ver 'Mulan'

¡Pero si es cojonuda!

Eso es más o menos lo que se me pasa por la cabeza cada vez que tengo que ver el penúltimo 'Clásico' noventero. Y digo "tengo" y no "quiero" porque es una de las pelis de la filmografía que menos me apetece ver regularmente, por estupenda que me parezca. Me pasa un poco como con 'Pinocho'... gustándome esta mucho más, ojo.
'Mulan' no es perfecta, pero está muy bien construida. Está mucho mejor atada que 'Hércules', y tiene más claro hacia dónde va. Eso no quiere decir que me guste más, al fin y al cabo los puntos fuertes de 'Hércules' son escandalosamente fuertes y únicos, y en la cinta que nos toca no veo nada tan memorable. Pero eso no viene al caso.
El tema es que 'Mulan' es bastante distinta a lo que se asocia a Disney, recuperando un poco el tono serio y épico de los dos films que siguieron a 'EL REY LEÓN', aunque sin tanta grandilocuencia, con aspiraciones más pequeñas. Es más la historia de Mulan que una peli bélica con grandes batallas. Y eso está bien. Al fin y al cabo es Disney. No van a mostrar GUERRA sin suavizarlo, y eso haría que se quedase a medias. Mejor no centrarse en eso. Mejor poner la atención exclusivamente en la prota y su entrenamiento, mostrar solo una escena realmente dura sin cortarse un pelo (¡Mirad niños, cadáveres tirados por la nieve! When you wish upon a staaaar...), recurrir al ingenio para que la superbatalla de la peli no sea realmente una batalla, y terminar con un enfrentamiento contra el villano más directo. Me parece perfecto. No solo como planteamiento, si no porque cada cosa que he mencionado funciona. No es que Mulan resulte muy carismática, pues se vuelve a usar con ella el arquetipo "sé que valgo más que lo que el destino me depara", pero en este caso la transformación que debe realizar para "ser más" es tan gorda y seria que lo compensa: No importa que el personaje en sí, aun siendo lo bastante agradable, no destaque demasiado, pues lo que hace ya destaca por ella. Es la primera heroína Disney total. Idea los planes, salva a todos y se enfrenta directamente contra el villano. Ole. Y ya digo, su entrenamiento, bien, con canción motivadora incluida. La batalla que no es batalla, ESPECTACULAR y épica. Y el clímax funciona como un reloj.
Vaya, vaya, ¿Es que no falla nada? Pues claro. A ver, Disney, cara guapa, te comento: DEJA YA LOS ANIMALES/MONSTRUITOS SECUNDARIOS CÓMICOS. Y si eres incapaz de renunciar a esta herramienta, haz que parezcan necesarios. No me malinterpretéis, Mushu tiene varios puntazos muy buenos, pero eso no evita que a) para alivio cómico ya están los tres compañeros de Mulan, y con mejores resultados, y b) su papel en la peli está metido a presión. Claro, se hace que sea él el que ponga en marcha un par de puntos clave del argumento, pero está hecho de una forma tan gratuita, tan fuera de lugar, que no hace más que reforzar la sensación de que realmente el dragoncillo no pinta nada.
A parte de eso, toda la secuencia de "mi linda flor" sobra por completo. En serio. Una cosa bárbara. En realidad el asunto de las canciones se siente un poco fuera de lugar, al menos tal y como se enfoca en esta peli. 'Hércules' innovó bastante en eso... y el próximo 'Clásico' más todavía. Ya lo hablaremos.
Ah, en el apartado visual no hay quejas. Bonito pero con personalidad, y con un espléndido diseño de personajes.
Eso es todo. La peli está muy bien, pero me falta ese personaje o escena impresionante y memorable.
La siguiente cinta, si el revisionado no me obliga a contradecirme, supone un regreso triunfal de la potencia y el estilo más Disney, aunque tiene plena conciencia de que LA ERA 2000 (leer con eco) estaba muy cerca. En fin, pronto os hablo del Hihou de Houmbrrei.

jueves, 24 de julio de 2014

Diario Disney 35: 'Hércules'


Tras un pequeño descanso, volvemos al lío.
Parece claro que, entrando ya en la recta final de los 90, en Disney estaban un poco... nerviosos. Con dos películas que tiraban por lo épico y maduro con resultados dispares para intentar acercarse, sin conseguirlo (al menos económicamente), al mayor éxito de la ya de por si triunfal etapa 89-94, la productora pega un volantazo como tantas veces haría en los 80 y nos trae un film sumamente extraño.
Siempre ha sido de mis favoritos, pero viendo las cosas en perspectiva y de una forma más analítica, lo cierto es que ha caído unos cuantos puestos. Sigo disfrutando mucho de la peli, pero su extraña mezcla de elementos me impide considerarla un GRAN 'Clásico'.
Tenemos cosas bastante simplonas y típicas, y sin embargo a la vuelta de la esquina elementos muy ingeniosos y divertidos. Sin duda destacan el llamativo, peculiar y arriesgado estilo visual, que da una identidad propia al film como pocas veces se ha visto, y la música, muy clásica e incluso repetitiva a veces, y una puta locura otras (Gospel en la Antigua Grecia. ¡Por supuesto!), pero siempre de calidad, como es habitual en Alan Menken.
En cuanto a personajes... bueno, Meg no solo se come a Hércules sin misericordia, si no también a la peli en sí. Aparece y el film sube significativamente. De los personajes femeninos de Disney más carismáticos, originales y trabajados. Meg es una femme fatale, tiene un pasado jodido, trabaja para el villano, y es plenamente consciente de lo atractiva que es, hecho del que se aprovecha sin reparos. Siempre me ha impactado encontrarnos una chica así en Disney, y ahora, al ver los 'Clásicos' en orden, más todavía.
El citado villano también tiene lo suyo. Hades es... el puto amo. Todos sabemos porqué. Todos nos descojonamos con él. No hace falta entrar en detalles, ¿verdad?
Estos dos, juntos o separados, hacen la peli. Ni más ni menos. La cinta tiene muchas otras pelis dentro de ella, es una especie de monstruo de Frankenstein que milagrosamente funciona, pero estos dos personajes están en la misma onda, y quizá por eso son lo más destacable. Quizá hasta sean el ingrediente verdaderamente sólido que une al resto y hace que el conjunto mole.
Tampoco es que el resto sea malo. La historia, como ya he señalado en otra ocasión, tira mucho del Superman de Richard Donner (chachi), y el humor, muy cartoon, referencial y a veces con mucha mala leche, casi siempre acierta.
Eso sí, Hércules es inadmisiblemente poco carismático, interesante y trabajado para la década en la que se encuentra, y... no es que haga demasiado en el avance de la historia, ¿no creéis? Nunca se entera de nada y hasta el final, los acontecimientos no se ven alterados por sus actos. Ay, el final. Manda huevos lo épico y emocionante que me ha parecido siempre. Y me mantengo. Choca que diga algo así de una peli tan ligera, pero ya os he dicho que es rarilla y amorfa.
Aun así, sigue gustándome y sigo encontrando cosas realmente cojonudas. Eso sí, tiene un sabor muy poco Disney. Parece más bien algo que haría DreamWorks.
La próxima es el 'Clásico' noventero que menos me apetece revisionar...

lunes, 21 de julio de 2014

'El Amanecer del Planeta de los Simios', de Matt Reeves. Digna secuela

Nivel de spoilers: Bajo-medio


'El Origen del Planeta de los Simios’ fue, contra todo pronóstico, una de las películas más destacables de 2011. Resucitó una franquicia que parecía agotada y olvidada llevándola por nuevos caminos sin por ello deshacer o traicionar lo planteado por la mítica cinta original, único film en toda la saga que estas nuevas pelis tienen en cuenta. Ahora nos llega la segunda parte de la ya confirmada trilogía (eso si no hacen más, que por poder…), y esta vez sí hay expectativas, le pedimos que esté, como mínimo, a la altura de su predecesora. ¿Lo consigue?

jueves, 17 de julio de 2014

Primeras imágenes oficiales de 'Los Vengadores: La Era de Ultrón'. QUE. COMIENCE. EL HYYYYYPEEEEEE



Nuevo trailer de 'Big Hero 6'



Siguen vendiéndola como una comedia, como pasa con casi todas las pelis de animación. Que igual resulta que ES una comedia, pero la sensación de "más de lo mismo" que siento con las promociones en este medio me cabrea. Y lo cierto es que luego muchas de estas cintas sí resultan ser "una divertida aventura para toda la familia". Señores de Hollywood, atrévanse con más géneros, como hacían no tantos años atrás. En fin, siempre nos queda la saga de los dragones de DreamWorks y lo que sea que haga el GRAN Brad Bird.

lunes, 14 de julio de 2014

Diario Disney 34: 'El Jorobado de Notre Dame'


Ya señalé en el anterior Diario que me desconcierta que 'Clásicos' que parecen gustar a todos no estén considerados "de los grandes", y este es el caso más extremo. En mi entorno, tanto real como virtual, solo sé de UNA persona a la que no le gusta esta cinta. El resto no solo la considera buena, si no que la coloca sin dudar entre sus favoritas. Y sin embargo no pasa de la mitad de la tabla en la mayoría de ránkings que se ven por ahí. Bah, no sirve de nada darle vueltas, solo consigo cabrearme. Lo importante es que este 'Clásico', mi favorito de niño, no sale ni a tiros de mi top 5 (cabe aclarar que en mi top 5 ya hay como 7 pelis... debería solucionar ese asunto).
No es que pueda decir que sea perfecta, pero me gusta tanto como las más grandes joyas de su década, e incluso más en según qué aspectos muy concretos. Supongo que es justo decir que estamos ante un film algo irregular y desequilibrado. Al fin y al cabo, es la primera gran película de los noventa en la que se puede afirmar que sobra una escena entera. Me refiero, claro está, a la canción de las Gárgolas. Sobra porque rompe el crescendo dramático de la peli. Sobra porque nos machaca de forma innecesaria cosas que estaban muy claras. Sobra porque no tiene gracia. Y sobra porque... porque es mala. Y ya está. Sí, sí, siempre estamos cebándonos con las Gárgolas, pero su excesiva presencia en la peli es lo que impide que me parezca redonda de verdad. Hay que tratar cuidadosamente a los secundarios cómicos. Timón y Pumba podrían haber desentonado en un drama épico como 'EL REY LEÓN', pero tenían una función necesaria, entidad propia, y lo más importante, sabían cuando retirarse. Aquí, el concepto de chistosos amigos imaginarios de Quasimodo podría haber funcionado en una película tan oscura, dramática y adulta como esta, pero es que no tienen una conexión sólida con los personajes o la historia y están hasta en la sopa, maldita sea. Tenemos a Quasi en una escena preciosa y muy íntima cantando lo que siente por Esmeralda y ellos no dejan de chupar cámara. Mal, joder, mal.
Nunca un punto negativo que, seamos sinceros, en realidad es fácilmente perdonable, había molestado tanto. Porque lo demás, tenga mucho reconocimiento o no, es de lo mejor que ha hecho Disney. Y no porque se atreva a tocar temas profundos y adultos, si no porque lo hace bien, lo hace creíble y auténtico. A lo grande, con épica y grandilocuencia, al más puro estilo Disney. Y ajustándose a una historia sobre las injusticias, el abuso de poder, la hipocresía, la dignidad humana, y sobre el Mal, pero el Mal de verdad, el que existe, el que hace daño a nuestra sociedad. Esto lo representa Frollo, rival directo de Scar como mejor villano de Disney y el personaje que establece el tono y el trasfondo de la película. Un hombre malvado que no sabe que lo es, alguien consumido por un deseo irrefrenable hacia una mujer que representa todo lo que odia y que buscando su salvación espiritual bajará (literalmente) a los Infiernos y arrastrará a París con él. Nada de esto se trata de forma superficial o infantil, si no que se lleva hasta las últimas consecuencias y resulta sumamente apasionante.
Me fascina como todo esto ocurre en tan solo dos días, pues es de esas veces en las que el tiempo transcurrido se siente real, haciendo que la dramática cadena de acontecimientos resulte más grandiosa.
Y todo empieza cuando los tres protagonistas masculinos conocen a LA MUJER. Aaay, Esmeralda... ya he escrito anteriormente todo lo posible sobre como Disney necesitaba crear a la chica más hermosa, sensual y en definitiva irresistible de su filmografía... y lo consigue. Al fin y al cabo, ella los transforma a los tres. Para Quasimodo, uno de los protagonistas más tiernos que ha dado la animación y un fascinante contrapunto al villano, es un ángel que poco a poco lo sacará de su inocencia, siendo ese impresionante momento en el que se desencadena (toma simbolismo) para salvarla de la hoguera el punto culminante de su evolución. Para Frollo, que la ve como un demonio, ya he comentado lo que significa. Y para Febo es... lo que es: una chica preciosa y estupenda por la que vale la pena cambiar de bando. Cada uno ve en ella un reflejo de sí mismo, e incluso el momento en el que la conocen es significativo: Cuando Quasi tiene el primer contacto real con ella parece una aparición, y la iluminación hace que casi se vea un halo celestial. Cuando la conoce Frollo, ella viste de rojo, baila y es provocativa hasta decir basta (ejem). Y Febo la conoce como una gitana normal y corriente ganándose la vida.
Lo cierto es que tanto símbolo no serviría de nada si las relaciones no fuesen sólidas, y afortunadamente sí lo son. La dulce amistad entre Esmeralda y Quasimodo. El inocente amor de él hacia ella. El romance entre ella y Febo, primera relación amorosa de Disney, creo, desarrollada entre dos adultos hechos y derechos, y se nota. La rivalidad convertida en amistad entre el soldado y Quasi. Y por supuesto, la aterradora relación de todos ellos por su cuenta con Frollo. Todo llega al espectador, todo se siente real, natural y tratado de forma adulta.
Hay más virtudes. La escala y dirección de la peli es impresionante, con planos y escenas que dan una sensación de grandeza que deja sin habla. Y es que además el apartado técnico y visual alcanza la perfección, lo afirmo sin dudar. La banda sonora es, atención, la mejor de Alan Menken, e irónicamente no le dieron el Oscar por una razón muy simple: A lo largo de cuatro ceremonias anteriores ya le habían dado ocho entre música y canciones, así que había que cerrar el grifo. Ocasión errónea para hacerlo. Más allá de un espectacular score (¡Esos coros!), destacan la impactante canción de Frollo y la de Esmeralda, de las más emotivas y profundas de Disney, y una maravillosa forma de perfilar al personaje. Esto dejando a un lado la del prólogo, claro. Un magistral arranque que se coloca entre los mejores, si no el mejor, de la productora. Ah, el clímax también es de los mejores.
¿Veis? todo es de lo mejor, así que no solo le perdono sus pequeñas pero molestas imperfecciones, si no que estas hacen que la peli me resulte incluso más fascinante.
Digan lo que digan, un grandísimo 'Clásico', tanto como el trío que se formó entre el 91 y el 94, o casi. Muy infravalorado y de mis favoritos, como indica la longitud del post. Tras este, Disney dejó de hacer pelis épicas, maduras, dramáticas y grandilocuentes, pues ya llevaba tres seguidas y solo la primera fue un verdadero éxito, quedándose la segunda a medias y siendo esta tercera demasiado oscura para causar furor, por muy buenas críticas que recibiese y recaudase una cifra nada desdeñable. ¿Solución? Llamar a Musker y Clements para que desatasen su humor y mala leche como nunca antes.

domingo, 13 de julio de 2014

Diario Disney 33: 'Pocahontas'


Parece estar asumido que desde 'EL REY LEÓN' Disney empezó a caer. De forma más calmada durante la segunda mitad de los 90 y luego sin control en los 2000. Sin embargo, resulta que a casi cualquiera que le preguntéis le encanta la comentada en este post, 'El Jorobado de Notre Dame', 'TARZÁN', 'Atlantis' o 'Lilo & Stitch', por nombrar algunas. Así que debo preguntarme si "no tan buena como..." se ha traducido injustamente como "mala". Sí, creo que los próximos 11 'Clásicos' más o menos (contando este), sin ser perfectos, están a un nivel general más que decente, eso cuando no hay alguno directamente espléndido. Los 'Clásicos' contemporáneos son más aplaudidos que los de la época en la que estamos inmersos, pero habría que preguntarse si realmente la diferencia de calidad es tanta, o si es que hay, de hecho, alguna diferencia. También cabría cuestionarse si algunos intocables de épocas más antiguas no tienen también errores...
Pero en fin, vayamos a lo importante: ¿'Pocahontas' es de los infravalorados o de los mediocres? La mayoría la mete en el segundo grupo, incluso yo la primera vez que hablé de ella por aquí, pero ahora que la he vuelto a ver, es justo reconocer que el film es sin duda decente.
Los errores están ahí, y comienzan y prácticamente terminan al mencionar a los personajes. Ninguno resulta carismático o memorable, y ya no digamos complejo. Se basan por completo en clichés y su presentación en los primeros minutos de la peli desprende un serio tufillo a "piloto automático", siendo Ratcliffe uno de los peores villanos de Disney. Y me quedo tan ancho. La parte romántica también es bastante simplona y no está precisamente bien desarrollada, quitándole bastante emotividad al conjunto.
¿Las virtudes? Pues casi todo lo demás. La película se toma en serio a sí misma y aunque tira de tópicos construye de forma seria y con el dramatismo adecuado el conflicto entre las dos civilizaciones. Y no lo simplifican más de lo habitual en Hollywood, tomándose su tiempo y sin poner como malvados absolutos a ningún bando. Me gusta que en este punto la productora no tenga miedo alguno de hacer drama. Ahora todas las pelis de animación parecen tener que ser " una divertida aventura para toda la familia", así que es bonito ver que a mediados de los 90 Disney quería tirar de épica, consiguiese o no tener una producciones tan grandiosas como se quería.
También me gusta la espiritualidad que derrocha la cinta, pues, aunque a veces se use para simplificar en exceso puntos clave de la trama (ya sabéis, que Pocahontas aprenda inglés por arte de magia y eso), crea un misticismo que ayuda a tragar esas conveniencias y da pie a un apartado visual apabullante que supone lo mejor de la peli. Aunque aprecio el cambio de aires, no soy nada fan del realismo en el diseño de los personajes, por mucho cuerpazo que luzca la protagonista. Pero los colores y la dirección artísticas lo compensan con creces. De lo mejor de la filmografía, al igual que la banda sonora.
En definitiva, creo que 'Pocahontas' es una buena peli. Venir después de tres Obras Maestras consecutivas no la hizo ningún bien en su momento, pero algo decente tendrá si de niño era de mis favoritas. La siguiente fue mi preferida absoluta en su día, y aún hoy me sigue encantando. Como 'Pocahontas', no es de las más reverenciadas, pero a mí me parece infinitamente superior. Pronto la comentamos.

jueves, 10 de julio de 2014

Diario Disney 32: 'EL REY LEÓN'


Es curioso que, habiendo 'Clásicos' magistrales que definen a la perfección la "magia Disney", sea precisamente este el más taquillero y mi favorito absoluto. Porque 'EL REY LEÓN' se desmarca, no sigue la exitosa fórmula de los 'Clásicos' más recientes, ni tiene ese enfoque de "fantasía y diversión" que se adjudica a la productora, en ocasiones erróneamente. Porque sí tiene mucho en común con la espléndida 'Bambi', lo cual es señal inequívoca de que a lo largo de su historia Disney ha abarcado muchos estilos. El caso es que con esta cinta, Disney parece usar todas las herramientas perfeccionadas con el pasar de los años y los peliculones para hacer algo mucho más grande, serio, dramático y trascendental. Algo que se podría haber quedado en la mera ambición, pero que sin embargo triunfa en todos los sentidos. 'EL REY LEÓN' ya no fue solo una joya animada. Logró ser esa peli épica y grandiosa que surge cada cierto tiempo y que TODOS van a ver al cine. Pero las razones que la convierten en un icono de la cultura popular y el film de animación más taquillero de la historia (ajustando inflación y sin contar el añadido del 3D con el que cuentan otras) no se debe tanto a una extraordinaria campaña de marketing como al hecho de que Disney... bueno, le echó huevos y salió airosa, como ya he apuntado. Desafió al público y este respondió. Y queda ilustrado simplemente atendiendo a como se construye el personaje principal. Simba es el único personaje de Disney que no solo evoluciona, si no que crece, madura, sus sentimientos y psicología cambian a lo largo del film. Nos presentan a un cachorro con unas motivaciones y un perfil marcados, y a continuación lo destrozan. Y al crecer tiene un grave problema de autoestima y ya no quiere lo que quería, tiene miedo de la responsabilidad que conlleva, una responsabilidad que le obligaría a lidiar con un doloroso trauma. Simba es el único personaje de Disney que está... jodido. Jodido de verdad. Que necesitaría ir al psicólogo, vaya. Y que su lección moral va más allá de una moraleja de cuento: Niños, la vida es muy puta. Os van a pasar cosas malas. Pero el dolor del pasado no puede impediros ser lo que sois ni cumplir con vuestro deber. Sed valientes y tirad pa' lante. E incluso cuando nuestro héroe aprende esto y toma la decisión correcta, el resto no es un camino de rosas.
Y nos cuentan todo eso sin simplificarlo ni tomando por tontos a los críos, y sí de forma sofisticada, con una economía narrativa ejemplar y haciendo que cada diálogo o breve momento cuente. Tomemos como ejemplo la escena en la que Mufasa riñe a Simba. No es solo una lección para el protagonista en un momento y bajo unas circunstancias muy concretos. Lo de "ser valiente no significa buscarse problemas" y "hasta los reyes sienten miedo" tiene un impacto enorme cuando Simba es adulto. El tratamiento del valor, el sacrificio y la responsabilidad que se hace a través de Simba lo convierten irremediablemente en mi héroe Disney favorito, perfilado con una humanidad y realismo inauditos que se extienden al resto de personajes. El maravilloso y mítico Mufasa, definido, atención, en un solo plano (se trata de su primer primer plano, de hecho), y cuya muerte es sin duda una de las secuencias más espectaculares, intensas y crueles que ha hecho Disney. Scar, dotado de una dualidad fascinante que lo convierte en un personaje aterrador e insuperablemente malvado, de los pocos villanos que a la mitad de la peli logran ganar, y a la vez en alguien que una vez obtenida la victoria se revela como un ser patético, cobarde, inseguro y miserable. Y aún así conserva un poder aplastante: La capacidad de manipular a Simba. Me parece brillante que la terrible mentira que le cuenta al protagonista solo la conozca él, pues, irónicamente, es precisamente el único que puede revelar la verdad y desencadenar así la batalla final y darle a Simba la fuerza que necesitaba en un momento crítico.
Debo mencionar también a personajes más secundarios. Rafiki es de los que salen poco y sin embargo captan toda la atención. Simplemente asimilamos su sabiduría tan profundamente que cuando llora o ríe sabemos que estamos ante un momento importante de verdad, para bien o para mal.
Nala también me interesa mucho. Más que nada porque esta vez la subtrama romántica es eso, una subtrama, no el núcleo del film. Esto se aprovecha para crear una relación como no hemos visto hasta ahora, no tan enfocada en el cómo Simba y Nala se enamoran, si no en porqué lo hacen y qué significa eso para ambos. Dos amigos de la infancia que se reencuentran milagrosamente años después en un momento en el que ambos tienen problemones muy serios, que se empiezan a ver de otra forma tras el reencuentro y que descubren el uno en el otro un oasis de paz y felicidad. ¡Y esto es solo una subtrama!
El tratamiento de los personajes y sus relaciones desprenden una veracidad que nunca había visto en Disney y que no volvería a ver en la animación occidental hasta 'Los Increíbles'. Uno escucha ciertos diálogos y no parecen propios de un film animado para todos los públicos. Y es que me resulta llamativo que estemos ante una cinta de Disney tan estructurada en torno a las conversaciones.
Los que sí son más propios del cine de animación convencional son Timón y Pumba, pero aún así se realiza un movimiento arriesgado con ellos: No aparecen hasta bien entrada la peli, lo cual puede provocar que no encajen del todo en ella. Por contra, resultan totalmente necesarios para el personaje de Simba y para lo que la peli quiere contar. Simbolizan la vida despreocupada y fugitiva a la que Simba se aferra. ¿No es simbólico que la primera vez que vemos a Nala (que representa el pasado y el deber de Simba) como adulta sea en una secuencia en la que pretende cazar a Pumba? Una representación de la lucha interna por la que tendrá que pasar nuestro héroe... ¿Estoy leyendo demasiado entre líneas? Puede. Pero la peli lo admite. Con deciros que cuando Simba supera su crisis de identidad y vuelve a casa dispuesto a recuperar su trono, también veo simbólico que Timón y Pumba lo acompañen, como diciendo que para ser rey Simba no tiene porque renunciar al Hakuna Matata, pues también forma parte de él. Bueno, dejadme con mis cosas.
Voy a ir terminando, pero quiero hacer mención a la ESCALA de la peli. Sabéis que una de los rasgos de Disney que más me gustan es la grandiosidad que llegan a alcanzar sus películas. Y este es uno de los mayores exponentes. ¡Qué planos!  Qué escenarios! ¡Qué colores! ¡Qué movimientos de cámara simulados! ¡QUÉ MÚSICA! La dirección del film me deja sin palabras. Todo está hecho a lo grande. A la escena en la que Simba asciende por la Roca del Rey y ruge me remito, aunque es solo mi ejemplo favorito, hay muchos más.
Bueno, ya no puedo decir más de esta Obra Maestra. Solo queda lamentarse porque es la última de Disney. Oh, aún nos queda un puñado de pelis estupendas, pero Obra Maestra, lo que se dice Obra Maestra... pues ya no vamos a ver ninguna. Y lo cierto es que las que me gustan de los años venideros (y algunas me gustan muchísimo) van a ser menos fascinantes de analizar que las más clásicas. Pero bueno, disfrutemos de lo que nos queda. Bajaré un poco el ritmo, eso sí. Hasta ahora he ido a toda hostia porque quería llegar a 'EL REY LEÓN' justo hoy, un día antes de ir a ver el musical homónimo a Madrid (YEEEEEAAAAAHHH BABY!!!). Una vez cumplido el objetivo, relax ante los 21 'Clásicos' que nos quedan, que ocuparan el espacio habitual, lejos de los tochacos que han requerido mis 4 favoritos.

miércoles, 9 de julio de 2014

Diario Disney 31: 'Aladdín'


Bienvenidos a una nueva era. El cine de animación occidental tal y como lo conocemos hoy en día nació con este film, y me baso en dos factores importantes para afirmar esto. El primero es encontrarnos a un famoso de sobra conocido poniendo voz a un personaje. "Con la voz de Robin Williams" fue un gancho importantísimo, un gancho ya plenamente asentado en USA y por desgracia también en España. Y digo por desgracia porque, si bien en Estados Unidos la cosa no funciona mal (al fin y al cabo contratan a estrellas de Hollywood y el proceso de doblaje es distinto), aquí hemos llegado a oír doblajes aberrantes a cargo de famosetes con poquita idea de actuar. Pero no es este el caso. Con el anterior 'Clásico' se empezaron a doblar estas películas en España, prescindiendo del clásico doblaje latino. Y los resultados fueron excelentes. El primero, el de 'La Bella y la Bestia', fue magistral, y este no se queda atrás, eligiendo a Josema Yuste como equivalente de Williams de forma más que acertada. El próximo, el de 'EL REY LEÓN', me parece directamente uno de los mejores doblajes españoles que he oído, pero ese ya es otro tema.
El otro hecho que me hace pensar que estamos ante el primer exponente de una nueva fórmula es el tipo de humor. Muy referencial, está, en su mayoría, más destinado a los adultos que a los niños (dudo que los críos reconozcan a Groucho Marx, Jack Nicholson o Rodney Dangerfield entre las muchas imitaciones que realiza el Genio). Con el apoteósico personaje del Genio, Disney "se la saca" y por primera vez un personaje gusta más al padre que al hijo. Por primera vez, el pequeño disfruta ciertas partes del film, y el mayor otras. Lo de "gusta tanto a adultos como a niños" cobra un nuevo sentido, uno que es ya habitual en las pelis de Pixar, DreamWorks y de la propia Disney.
Bueno, todo esto ni quita ni pone a la calidad del film. ¿Cómo es la peli en sí? Pues una pasada. Empieza a saco y nos engancha ya desde que vemos la Cueva de las Maravillas por primera vez. Se vuelve a apostar por un cuento de fantasía con la historia de amor como eje central, pero esta vez se añade una buena dosis de comedia frenética, con una energía y un ritmazo en la animación como pocas veces se ha visto, algún puntazo con mucha mala leche, y lo que termina de enamorarme: Ciertos segmentos de pura aventura. ¿O acaso la incursión de Aladdín en la Cueva no recuerda al prólogo de 'En busca del Arca Perdida'? Y es que, si bien hemos visto 'Clásicos' magistrales a lo largo de los años, siendo mismamente el anterior una maravilla, este es el 'Clásico' que... MOLA. El sueño de todo preadolescente. Me pongo en la piel de los que a principios de los 90 tenían 10-12 años, especialmente los chicos, y madre mía, que locura. Si es que no hay más que ver el monumental clímax. Tenemos espadas, fuego, una serpiente gigante y una moza buenorra en bikini. Solo faltan ninjas para tener el mejor clímax juvenil de la historia.
Pero hay más factores que añaden AWESOMENESS a la cinta. Aladdín en sí es el héroe de ensueño para los críos. Es humano y a pesar de los errores que comete es fácil identificarse con él. Pero también es ingenioso, guaperas y un poco chulo y bocazas. Por el amor de Dios, es... ¡Es Spider-Man! El de la serie animada, al menos (que se emitió en la misma década, qué casualidad). Lo dicho, tener 10 años y no querer ser él debía ser muy raro. Jasmine, pues lo mismo, la chica ideal. La primera en Disney legítimamente sexy. Entre ella, la futura Esmeralda, Lola Bunny y Cameron Díaz en 'La Máscara', estábamos apañados.
La relación de estos dos me encanta. Creo que ya he comentado alguna vez que me parece extraordinario que tengan verdadera química. ¡Que son dibujos animados! Y sin embargo la atracción entre ambos es palpable. Son algo así como los Peter Parker (Andrew Garfield) y Gwen Stacy (Emma Stone) de Disney. Vaya, otra referencia a Spidey. Si es que tengo que querer a este 'Clásico'.
Venga, solo unos pocos comentarios más: Jafar es un villanazo que cada vez me gusta más. El equilibrio perfecto entre maldad, peligro, poder y sentido del humor, pero un humor sutil e irónico, ojo. Sublime. Y Yago es uno de los mejores compinches villanescos de la historia. Sin más. Y por cierto, perfecto que Jafar no muera. Es lo bastante malo como para merecerlo, pero estar encerrado en una lámpara (cortesía del ingenio de Aladdín, aplausos) junto a su malhumorado loro pega mucho más con la peli.
Luego están Abú y la Alfombra Mágica, dos personajes 100% Disney tradicional, de esos que con cuatro gestos nos conquistan para siempre. Lo de la Alfombra es impresionante. Que no tiene cara, joder. Y sin embargo vemos en ella a toda una personita. Solo ese personaje es una Obra Maestra de la animación.
Del Genio ya no se puede decir nada a estas alturas. Amo y Señor de la película.
Y la música... ejem. Tercer Oscar para Alan Menken en 4 años. Tela.
Que por cierto,por mucha coña que tenga la peli, una escena tan preciosa y romántica como la de "Un Mundo Ideal" encaja a la perfección (Musker y Clements son maestros equilibrando tonos). Ojito a como Jasmine descubre que el príncipe Alí es Aladdín. Mimo por los detalles, gente, la clave de la perfección de Disney en estos años.
Y por último, un comentario al que haré referencia en un futuro: ¿Os habéis fijado en que Disney ha recuperado la costumbre de cerrar los films repitiendo brevemente el tema principal pero con coros, dándonos así unos minutos finales perfectos y memorables? Bien, quedaos con eso, que en un tiempo lo echaremos de menos.
Nada más. Otra Obra Maestra, muy distinta a las dos anteriores. Se pierde el dramatismo e intensidad que 'La Bella y la Bestia' se atrevía a tocar, pero se gana en "molonidad". Además, para dramatismo ya tenemos la siguiente. Un film con el que Disney fue un paso más allá. Una de mis películas favoritas, así, en general. Ay, Dios. Pronto la comentaremos.

martes, 8 de julio de 2014

Diario Disney 30: 'La Bella y la Bestia'


Y llegamos  la cumbre de los 'Clásicos Disney'. Esto es. Para esto es para lo que han servido las 29 películas anteriores. 'La Bella y la Bestia' es la síntesis de todos los elementos que han definido a la productora durante décadas. Es romántica, mágica, grandiosa, espectacular, tierna, divertida, oscura e intensa en ocasiones, encantadoramente cursi en otras. Como veis, son adjetivos que he usado a lo largo de este Diario. Y es que todo lo que es Disney está aquí, homenajes a otras cintas incluidos, siendo el más evidente el baile del final, calcado (literalmente, se hizo mediante la rotoscopia) al de 'La Bella Durmiente', pero también está, por ejemplo, el acercamiento al castillo que abre el film y que me recuerda al de 'Blancanieves...'. Sí, aquí encontramos toda la "magia Disney" habida y por haber, pero además llevada a la absoluta perfección. Porque 'La Bella y la Bestia' es, ni más ni menos, una película perfecta. Lo cual hace muy difícil hablar de ella, y más si es la segunda vez que lo hago.
No puedo volver a hablar de lo maravillosa que es Bella. Quizás otras chicas Disney destaquen más en diversos aspectos concretos, pero la mejor "en general", la que más nos ha llegado a niños y niñas (y a hombres y mujeres) por igual, es y siempre será Bella, tan encantadora, inteligente (y friki), y, ejem, bella de una forma intemporal. Un enorme salto en este tipo de personajes animados, tanto que sigue sin ser superada.
Vaya, al final he hablado de ella. Pues también debo hacerlo de la Bestia. El ÚNICO príncipe hasta la fecha que es un personaje en sí mismo, dotado de un protagonismo equitativo al de su contrapunto femenino. Muy bien repartido el peso entre ambos. Bella sale más, pero la historia gira en torno a Bestia, es él el que evoluciona. Y de qué forma. Desde su primera aparición, que lo perfila como un villano aterrador, el film comienza a acercarse a él y a humanizarlo, convirtiéndolo en un personaje trágico y sin embargo divertidísimo y entrañable. Siempre me ha gustado que sus cambios físicos no sean más que un reflejo de su interior. Cuando era un príncipe era en realidad una bestia, y por eso lo hechizaron. Y cuando finalmente vuelve su estado natural en esa Obra Maestra de la animación que es, en sí misma, la escena de la transformación, es porque poco a poco ha aprendido a ser un Príncipe Azul. Su enfrentamiento con Gastón al final es una brillante vuelta de tuerca conceptual y visual a lo visto en todos los cuentos. El personaje de Gastón en sí lo es. Y sí, los paralelismos con "Bones", el de 'La Leyenda de Sleepy Hollow' son claros y refuerza más si cabe la sensación de "'Clásico' definitivo" que desprende el film.
Pero de todas formas, no son los maravillosos personajes ni lo perfectamente desarrollado que está el romance (la mejor historia de amor de Disney, de largo. Y de la animación en general, qué coño) lo que hace que la peli sea perfecta. El factor decisivo es que todo lo que ocurre lo hace porque debe ocurrir y como debe ocurrir. Solo los guiones más redondos consiguen esto. Que ante cada elemento del argumento solo podamos decir "por supuesto, no podía ser de otra forma". Fijaos en como se usa el espejo mágico, en principio no demasiado trascendente, de cara a la recta final. Eso es un buen trabajo de escritura y lo demás son tonterías. Otro ejemplo de la suma atención por el detalle y de lo bien que se ata todo es la forma en que Bella reconoce en ese desconocido príncipe a la Bestia de la que se enamoró: los ojos. El énfasis que se hace en la mirada del personaje es evidente, así que cuando le mira a los ojos y exclama "¡eres tú!" solo podemos decir "por supuesto, no podía resolverse de otra manera". ¿Veis a qué me refería?
A parte de apuntar la grandeza de los números musicales (menudo espectáculo), solo quiero comentar una cosa más: la escena de la pelea con los lobos. Uno de los momentos más intensos y emocionantes que ha parido Disney, y lo que mejor define para mí a "la bella y la bestia". No, no hablo de la peli, si no del argumento universal que tantas veces se ha usado. Como decía, el instante en el que el monstruo defiende de algún peligro a la hermosa damisela, haciendo que entre ambos empiece a haber una conexión especial, es para mí el elemento imprescindible en estas historias.
Bueno venga, cierro ya que llevo un buen rato desvariando. Pero es que hay tanto que decir que uno se acaba liando. Obra Maestra. 'Clásico Disney' definitivo. Y el fin del cine de animación tradicional, pues a partir de aquí nos adentraremos en las fórmulas y los estilos que Disney inauguró y que Pixar se encargó de asentar, popularizar y convertir en el modelo de buen cine animado occidental. Por tanto, 'La Bella y la Bestia' es una joya congelada en el tiempo. Pertenece a todas las épocas y a la vez no está atada a ninguna. Creo que está bastante claro porqué es una de mis dos cintas animadas favoritas de la historia. A veces pienso que, de hecho, es mi favorita absoluta, pero entonces oigo un rugido y no puedo evitar reverenciar al único y verdadero rey. Pero antes de eso, toca hablar de otro 'Clásico'. Y como estamos en una etapa gloriosa, ese también es una auténtica joya.
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