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viernes, 26 de octubre de 2012

Críticas (breves) de cine: 'Un Hombre Lobo Americano en Londres', de John Landis, y 'Lobo', de Mike Nichols

'Un Hombre Lobo Americano en Londres'

Si 'El Hombre Lobo' definió al licántropo, es este film el que modernizó el mito y lo adaptó a los tiempos modernos. Actualmente es una peli de culto, y para muchos, es la mejor cinta sobre esta criatura. Y aunque la clásica y la que comento más abajo me gustan más, no se puede negar que es única. No solo aporta conceptos a la mitología (conceptos que no siempre se usan, pues el mito es tan moldeable que en cada peli nos encontramos algo muy diferente), como las pesadillas y las alucinaciones antes de la primera transformación, o el hecho de que las víctimas del licántropo de turno estén condenadas a aparecerse ante él  para asegurar la extinción de la maldición. Esto último sirve tanto para potenciar el drama inherente a los hombres lobo, como para generar unos puntazos cómicos que han acabado definiendo la peli como una comedia negra, a la descojonante escena del cine porno me remito. Pero esta faceta cómica no impide que haya escenas sangrientas, o momentos de suspense y terror verdaderamente conseguidos, como el ataque en el metro, brillante.
Pero sin duda, lo verdaderamente revolucionario y memorable del film es la transformación. Con métodos 100% artesanales, sigue siendo la mejor transformación vista en la gran pantalla. Mostrando al detalle todos los cambios que sufre el cuerpo del protagonista, y transmitiendo un dolor indescriptible, proporcionó un nuevo concepto al mito. Los hombres lobo se convierten en verdaderos lobos demoniacos, y por tanto, el enorme cambio físico es una agonía.
Es cierto que no todo funciona en la peli, pues se hace algo lenta en ocasiones, los personajes no tienen el interés que deberían, y el diseño en sí de la bestia no me convence en absoluto, pero sus virtudes hacen que sea un film digno de recordar. NOTA: 7'5/10


'Lobo'

Seguramente esta sea mi película favorita sobre este tema. Sé que no está muy bien considerada, pero yo disfruto mucho cada vez que la veo.
Estamos ante un film que da una interesante vuelta de tuerca al concepto del hombre lobo, y creo que el acierto es total. Para empezar, nuestro protagonista no se transforma en un hombre lobo al uso, una bestia irracional y sanguinaria, sino en un lobo, cosa muy diferente. Explotando la faceta mística asociada a este fascinante animal, vemos que la mordedura no cambia al sujeto solo físicamente (en este aspecto es una transformación muy leve y sutil, al menos hasta la fase final de la conversión, que funciona de maravilla), sino también espiritualmente. Una variación del mito muy bien llevada, que, al menos a mí, me resulta más interesante y triste (y sin embargo atrayente... Que dan ganas de ser lobo, vaya) que cualquier otra versión. Ayuda bastante la magnífica construcción del protagonista y su vida, así como de la historia de amor, mucho más importante y emotiva de lo acostumbrado en este tipo de film.
Así pues me cuesta bastante encontrar cosas que echen por tierra sus virtudes, si acaso algún recurso en la dirección un tanto "cutre", como la sobrexplotación de la cámara lenta o los zooms a la cara de los actores, que, por la forma de usarse, hacen que este parezca un producto más televisivo que cinematográfico. En cualquier caso, son detalles que no me impiden en absoluto disfrutar de la cinta, pues a las bondades de la historia y su tratamiento hay que sumar unos magníficos diálogos y un buen trabajo interpretativo (como para no, con Joker y Catwoman de protagonistas).
Una peli muy especial para mi (la vi cuando era pequeñajo y me impactó mucho), bastante maltratada en general. Pero desde aquí os recomiendo que la veáis si no lo habéis hecho ya, y juzguéis por vosotros mismos. NOTA: 8'5/10

lunes, 22 de octubre de 2012

Críticas de cine: 'Drácula, de Bram Stoker', de Francis Ford Coppola


Mini-crítica sin spoilers: Confieso que la primera vez que vi esta película no me convenció del todo. Supongo que era demasiado joven para apreciarla. Afortunadamente los revisionados siempre ayudan a poner las cosas en su sitio, por tanto, cuando la he visto nuevamente me he encontrado con una cinta monumental. Fascinante, densa, romántica, triste, aterradora, atrapante y con un estilo visual que deja sin palabras.  Una cinta tan grande que ni siqiuiera Keanu Reeves consigue derribarla. Sencillamente magistral. NOTA: 10/10

Crítica completa con spoilers: Por muchos insultos y latigazos que me pueda llevar por decir esto, he de admitir que no he visto ninguna otra película basada oficialmente en la novela 'Drácula'. Lo intenté con la primera, la de Bela Lugosi, y no hubo manera. Se me ha quedado demasiado antigua. Y las de Christopher Lee me dan una pereza tremenda, aunque tarde o temprano tendré que darles una oportunidad, aunque sea a la primera. Pero el caso es que dudo mucho que pueda haber una adaptación mejor del libro de Stoker. Y esto es una prueba de que una buena adaptación no tiene porque significar calcar palabra por palabra el material original. La peli respeta todos los temas que trata el libro, así como la intensidad, la inquietante atmósfera de este, y por supuesto, el argumento y la estructura. Pero sin embargo, Coppola consigue darle una entidad y estilo propios añadiendo (no cambiando, añadiendo) matices a los personajes, hechos no mostrados que quizá ocurrieron y Stoker no nos mostró, y sobretodo, un trasfondo para el Conde solo insinuado en las páginas. Por primera vez, en un IMPRESIONANTE prólogo que deja con los pelos de punta, se nos descubre quién fue Drácula antes de ser un monstruo. Se le humaniza y se le da una motivación, pero, y esto es muy meritorio, sin dejar de ser nunca aterrador. Sentimos su omnipresencia, su poder, su maldad. Ahí está todo el segmento que Jonathan Harker pasa en el castillo, donde nos sumergimos en un mundo de pesadilla (la ambientación de esta película es asombrosa, para quedarse embobado) en el que Drácula y sus concubinas, protagonistas de una escenita que todos recordamos, tan erótica como repulsiva, nos horrorizan hasta límites insospechados. Pero a pesar de esto, a pesar de esa risa cruel y demoníaca del Conde, con la que se burla de Harker, vemos en todo momento a un hombre torturado y maldito que lo ha sacrificado todo por amor. Así, a partir de su llegada a Londres, en un encadenado de escenas magistral que nos hace sentir su maligna influencia en nuestras propias carnes, asistimos a su romance con Mina, que es simplemente perfecto. A través de los ojos de la prometida de Harker (soberbia su evolución, por cierto, siempre creíble, de recatada señorita con un lado oscuro latente, a una auténtica zorra), vemos a un rejuvenecido y seductor Drácula del que, por increíble que parezca, cuesta creer que haya una pizca de maldad. de la historia entre ambos me quedo, sin duda, con la escena en la que él se cuela, en forma de niebla, en la cama de ella. Su relación alcanza aquí el punto álgido. Ella descubre horrorizada que el "príncipe" del que se ha enamorado es el monstruo que ha matado a su amiga (ahora hablo de ello), y sin embargo, no puede evitar confesarle su amor y suplicarle que la convierta en una no-muerta. Él aunque al principio con culpabilidad, accede. Una escena de perfección absoluta. Intensa, romántica, sensual, y sin embargo, sumamente inquietante.

Pero a pesar de este maravilloso trasfondo romántico que se le da al vampiro, el delicado equilibrio entre comprensión y repulsión que sentimos hacia él se mantiene, pues paralelamente a la historia de amor, se nos narra la conversión vampírica (con una carga sexual de la leche) de la mejor amiga de Mina, Lucy, a manos del Conde. Esta conversión es la que hace que entre en juego el tercer personaje clave de la peli, la némesis perfecta para Drácula:

Van Helsing. Estamos ante una versión del personaje mucho más brutal de lo acostumbrado. Más cerca de la locura que de la cordura y con una falta total de escrúpulos, es una reinterpretación del mítico cazavampiros que, a mí por lo menos, me parece muy adecuada. Un ser tan poderoso y maligno como Drácula solo puede ser perseguido por alguien como este Van Helsing.

A partir del instante en el que Mina empieza a convertirse, entramos en la recta final del film, en una persecución verdaderamente emocionante que culmina de forma diferente al libro, pero es sin duda coherente con el resto del film. Solo Mina, que durante este segmento ya está desatada, haciendo pleno uso de sus habilidades sobrenaturales, podía matar, salvar más bien (en un sentido espiritual), a este trágico ser. Y así, salvarse a sí misma también.

Abordando otros aspectos, como las interpretaciones, destacar tres nombres: Gary Oldman, inconmensurable, realizando el papel de su vida. Una sorprendente Winona Ryder, que borda un personaje con una progresión, como ya he mencionado, soberbia. Y Anthony Hopkins perfecto como este desequilibrado Van Helsing, un año después de helar la sangre a todo el mundo con su Hannibal Lecter.
También hay que mencionar a Keanu Reeves y su habitual inexpresividad, que, siendo sincero, tampoco es que moleste.

En lo que al apartado visual se refiere... Solo se me ocurre decir que es acojonante. Muy teatral, consigue, gracias a la dirección de Coppola, dejar escenas e imágenes para el recuerdo. Podría enumerar unas cuantas, pero no quiero hacer la crítica kilométrica. Finalicemos este asunto diciendo simplemente que desde el minuto uno lo que se ve en pantalla te absorbe, te hipnotiza, y no te suelta hasta el final.
A esto también ayuda la excelente banda sonora, debo decir. A destacar, además, el magnífico maquillaje.

Nada más. Sin entrar en que versión de Drácula es mejor (al fin y al cabo solo he visto esta), creo que todos coincidiremos en que estamos ante una grandísima película que inició una "moda" noventera por recuperar a los monstruos clásicos y darles un nuevo enfoque. No saltaremos la poco interesante 'Frankenstein, de Mary Shaley', para regresar al mito de los licántropos hablando brevemente de 'Lobo', cinta bastante infravalorada, así como de la venerada por muchos, 'Un Hombre Lobo Americano en Londres'. Así pues, nos vemos cuando salga la Luna Llena.

domingo, 21 de octubre de 2012

Críticas (breves) de cine: 'El Hombre Lobo', (1941) de George Waggner, y remake (2010), de Joe Johnston

'El Hombre Lobo' (1941)

Aunque ya hubo un par de acercamientos cinematográficos a la figura del licántropo, sin duda fue este film el que sentó la bases del mito moderno (la plata como punto débil, por ejemplo). Es innegable que los años se notan mucho (el aspecto del monstruo genera risas, pero cariñosas en mi caso), y hay varios errores de racord, así como escenas desaparecidas que generan lagunas, pero yo prefiero quedarme con lo bueno, que es la mayoría. El drama del protagonista, primero al dudar de su cordura (pocas veces ha estado tan bien trabajado en este tipo de pelis el asunto de qué es real y qué no), y luego al convencerse de que es una bestia asesina. Uno sufre con él desde el principio, pues el personaje estelarizado por Lon Chaney Jr. resulta sumamente entrañable. Así, a pesar de las limitaciones técnicas, se consigue un dramatismo y una intensidad en muchas escenas digno de admirar. Es increíble que la escena del primer ataque del Hombre Lobo (así, en mayúsculas, pues Larry Talbot siempre será EL Hombre Lobo, de ahí que la peli se llame The Wolf Man y no Werewolf) resulte tan inquietante teniendo en cuenta lo breve y nada sangrienta que es. Hay que debérselo al trabajo hecho en la construcción del protagonista. Pero también a la estupenda banda sonora y, sobretodo, a la magnífica atmósfera creada.
Me gustaría destacar también el diseño de la bestia. Antes he dicho que da risa, y es cierto, pero es por lo desfasados que están los medios utilizados para llevarlo acabo. Sin embargo, las ideas planteadas para el diseño son perfectas. Solo hacía falta actualizarlo para que funcionase, y se hizo con un remake (a continuación hablamos de ello) muy inferior a esta estupenda película. NOTA: 8/10


'El Hombre Lobo' (2010)

Vayamos al grano: Esta peli no es tan mala como han dicho la mayoría de críticas. Al fin y al cabo, es una entretenida actualización del clásico de 1941, con una buena ambientación, una dirección eficiente por parte de Johnston (le tengo cariño a este tío, aunque solo sea por 'Jumanji' y la peli del Capitán América) con algún hallazgo visual, y con varias escenas poderosas. Ahí esta el impresionante y esperanzador prólogo, todos los ataques del licántropo (bastante sangrientos, se agradece), la transformación delante de los médicos, y el instante en el que Gwen (una guapa Emily Blunt, seguramente la mejor del reparto) intenta calmar al monstruo.
Pero da demasiadas vueltas sobre un tema escasamente interesante que distrae del meollo de este tipo de films: La tragedia que vive el protagonista, en la que se profundiza muy poco. El tema al que me refiero es a la relación de Lawrence con su padre. Algo que pinta interesante, se convierte en un verdadero coñazo, roza el ridículo cuando descubrimos que el padre es el hombre lobo "malo" que inició los asesinatos y mordió a nuestro protagonista, y cae irremediablemente en él con esa pelea final entre ambos lobos. Al margen de esto, con virtudes y errores aparte, hay que reconocer que no aporta absolutamente nada al género. Todo se ha visto ya, pero bebe directamente de films claramente superiores como el clásico original ya comentado, 'Lobo' o 'Un Hombre Lobo Americano en Londres'.
Bueno, hay algo en lo que esta cinta barre a todas las del género: El aspecto de la bestia es, para mí, el definitivo. ASÍ son los hombres lobo. Son humanos, pero el lado animal está presente donde debe, dándoles los rasgos que necesitan para ser bestias: Garras, patas traseras, una nariz canina, colmillos, ojos y orejas lobunos, y un crecimiento salvaje del pelo que ya poseen. No hace falta más. Son conceptos ya presentes en el film de 1941, pero los avances tecnológicos han sido, en este aspecto, muy útiles.
Es una lástima. El licántropo perfecto se merecía estar en una peli a su altura. NOTA: 5'5/10

domingo, 14 de octubre de 2012

Críticas de cine: 'La Novia Cadáver', de Tim Burton y Mike Johnson


Mini-críticas sin spoilers: Años después de crear (que no dirigir, de eso se encargó Henry Selick) esa maravilla titulada 'Pesadilla antes de Navidad', Tim Burton se encarga por completo, mediante la técnica de animación stop-motion (muy de su agrado, según parece) de este tétrico y sin embargo precioso cuento que, sin bien no es tan brillante como el mencionado clásico navideño, es, para mí, su gran película de la pasada década. A pesar de algún que otro fallo de peso, una joyita a reivindicar. NOTA: 8'5/10

Crítica completa con spoilers: Seré directo: La alargada sombra de Jack Skellington es el principal problema de esta cinta. No porque su peli sea mucho mejor que esta, que vale, lo es, pero no hay porque comparar pelis tan diferentes en los temas que tratan, sino porque el propio Burton se fija demasiado en el film de Selick. Quiere ir a lo seguro, a lo que funcionó en la otra, en un solo aspecto quizá, pero uno muy importante: La fórmula musical.
En las pelis animadas, las canciones son un recurso de extrema utilidad. En dos o tres minutos se consiguen explicar muchas cosas sobre los personajes, se les de un trasfondo de forma rápida y directa. Así, en la escasa hora y media que suelen durar estas películas, y si se hacen bien las cosas, vemos unos personajes perfectamente definidos y bien desarrollados, gracias a que nos han cantado su evolución, ahorrando mucho tiempo. Pensadlo: En la hora y cuarto que dura 'Pesadilla antes de Navidad'... ¿Se podría haber desarrollado tan bien a Jack sin usar las canciones? Vale, hay otros medios para conseguirlo, Pixar nos lo ha demostrado, pero en los noventa, la fórmula musical, la fórmula Disney, funcionaba a las mil maravillas. Así que debajo de esas memorables canciones "disneyianas" que los veinteañeros nos sabemos de memoria, hay una necesidad, eran un simple recurso narrativo. Pero se esforzaron en que no se notase. Nos dieron números musicales para el recuerdo, las canciones eran perfectas y estaban colocadas donde debían, de forma totalmente natural. Este no es el caso. Aquí es demasiado evidente que las canciones son usadas como el recurso que son, Burton quiere repetir lo que tan bien funcionó en 'Pesadilla de Navidad', usa el patrón de aquella, con un doble propósito: "Si resultó en aquella resultará en esta", y "así a los fans les recordará a 'Pesadilla...', y eso es bueno". Razonamientos totalmente equivocados. Por supuesto, usa su as en la manga, nuesro querido Danny Elfman, pero como el planteamiento musical esta hecho sin ganas, pues él entrega un trabajo asombrosamente poco inspirado. Cuatro molestas canciones mal puestas que se mueven entre lo olvidable y lo directamente horrible. Ah, y lo que ayudan a la narrativa, que es por lo que están aquí, tampoco es tanto. Se podía haber solventado de otra manera. En fin, que todo este tocho se puede resumir en que esta peli NO debió ser musical.

aparte de esto, que por desgracia es bastante grave (pero no tanto como podría parecer viendo la extensión que he usado para hablar de ello), la cinta es prácticamente perfecta.

Burton vuelve a enfrentar el mundo de los vivos y el de los muertos, quitándole hierro a este último, como hizo en 'Beetlejuice', de forma más clara si cabe. Así, nos presenta al mundo de los vivos como un sitio aburrido y gris, con una iluminación que por momentos parece blanco y negro, y el de los muertos lleno de colores, feliz y sin preocupaciones. Solo Burton consigue que a uno le den ganas de morirse... En el buen sentido.
Al margen de esto, estamos ante un comedia romántica pura y dura, pero con un punto emotivo que hace que sea definitivamente especial. Y es que en un principio podría parecer que la peli va sobre como el supuesto protagonista, Víctor, debe escapar de Emily, la entrañable Novia Cadáver que ha despertado y con la que se ha casado por error, para volver con Victoria, su prometida y verdadero amor. Pero resulta que la auténtica protagonista es Emily. Burton vuelve a hacer que nos pongamos del lado del que ha pasado a mejor vida, pues es imposible no caer rendido a sus pies. Es el personaje más carismático, divertido y adorable, e incluso posee esa extraña e incluso inquietante belleza made in Burton que Victoria no tiene. Hasta el romance con Víctor está mejor desarrollado con  Emily que con la otra (genial cuando tocan el piano juntos). Antes pensaba que esto era un error, que Víctor y Victoria deberían haber sido mejor tratados como personajes para que me involucrase con ellos y como espectador desease que acabasen juntos. Pero la he visto de nuevo para hacer la crítica, y esta vez, al llegar el final, me he dado cuenta de las verdaderas intenciones de Burton. Emily no es el mejor personaje sin motivo, pues era ella quién realmente debía importarnos. Así, nos duele verla renunciar a Víctor porque queríamos que lograse conquistarlo del todo, pero que por fin pueda descansar en paz deja un final pretendidamente agridulce que da un nuevo sentido a la peli y la eleva a la categoría que se merece, canciones cutres al margen.

Me olvidaba de comentar el que quizás es mi escena favorita del film, ese en el que los muertos vuelven momentáneamente a nuestro mundo. Los vivos huyen aterrados, pero un "zombi" reconoce y abraza a su nieto, haciendo que el resto de vivos también compartan un momento con sus difuntos seres queridos. Qué bonito, coño. Y con un un inesperado y divertido guiño a 'Lo que el viento se llevó' incluido. Extraño, lo sé.

Sobre el apartado visual, solo decir que es IMPRESIONANTE y deja imágenes preciosas. Es algo que ya nos esperamos viniendo de Burton, pero no puedo evitar recalcarlo, especialmente en lo que al uso de los colores y la iluminación se refiere.

Nada más que decir. Si, lo de las canciones es una putada, pero Emily, su triste y emotiva historia con Víctor, el sentido del humor y el sublime conjunto visual lo compensa con creces.

Y ahora, Burton vuelve al stop-motion con una cinta basada en uno de sus cortos, y con el que, según dicen, se recupera del bajón de los últimos años (aunque yo disfruté con 'Sombras Tenebrosas', para que negarlo). Con que sea tan buena como la que hemos tratado hoy me conformo. En breve la veo y os cuento.

viernes, 12 de octubre de 2012

Críticas de cine: 'Beetlejuice (Bitelchús)', de Tim Burton


Mini-críticas sin spoilers: Ahora que estrena una nueva peli, me parece apropiado recordar una de las primeras películas del adorado/odiado Tim Burton. Un film que ya posee todas las señas de identidad del cineasta, y que sirve para demostrar que, a pesar de sus últimos trabajos (todo apunta a que 'Frankenweenie' ha roto la mala racha), Burton tiene talento de sobra, pues estamos ante una divertídisima, imaginativa y macabra joyita que deja un personaje para el recuerdo. De mis favoritas del director. NOTA: 8'5/10

Crítica completa con spoilers: Se podría decir que esta fue la primera peli "real" de Tim Burton, su primer trabajo, más allá de cortometrajes, realmente propio. Sabiendo esto, la cinta se puede interpretar como toda una declaración de intenciones. Como si Burton le gritase al mundo "Este soy yo. Este es mi rollo. Lo tomas o lo dejas". Yo lo tomo. No lo voy a llamar "genio" ni "visionario", pero si esta película me gusta, y esta película es 100% Burton, solo puedo llegar a la conclusión de que me gusta Burton. Me gustan sus extraños personajes, su estilo visual, su sentido del humor, su Danny Elfman... Y sobretodo, me gusta su visión de la muerte. Y de esto último va la peli, realmente. Lo de "vida más allá de la muerte" se toma en un sentido literal, pues es en la muerte de la pareja protagonista (unos jovendísimos Alec Baldwin y Geena Davis) donde la peli arranca.

Y debo decirlo, me encanta esta otra vida, representada como un trámite que hay que pasar, sin dramas, más allá de la lata que puede suponer hacer interminables colas. Sorprende lo fácil que resulta identificarse con los protagonistas mientras se acostumbran a su nueva situación, y nos ponemos de su parte al instante en sus esfuerzos por echar a la molesta familia que ha ocupado su casa. Simplificándolo, los muertos resultan ser los buenos y los vivos los malos. Un punto de vista que Burton volverá a usar más adelante en su filmografía. Y esto, al menos en la cinta que nos ocupa no deja de resultar sorprendente, pues los vivos son bastante más carismáticos y memorables que el difunto matrimonio al que molestan, especialmente la más caricaturesca, Delia, y por supuesto, su hijastra Lydia, una especie de punto intermedio entre ambos mundos, encarnada por Wynona Ryder.

Volviendo a los intentos de la pareja por expulsar a los vivos, debo mencionar una de mis escenas favoritos del film, ese en el que nuestros protagonistas, haciendo pleno uso de sus habilidades fantasmales, poseen a los ocupantes de su casa en mitad de una cena:

Brillante. Claro, el tiro les sale por la culata, y debe intervenir el bioexorcista que da nombre a la peli, el personaje que se adueña por completo de la función, un genial Michael Keaton como el inimitable Bitelchús (ahí, con acento en la  "u" y todo. Con dos cojones, traductores). Sobra decir que tiene los mejores momentos de la peli, pero afortunadamente no sale lo bastante como para saturar, solo lo justo y necesario para brillar. Algo que me gusta bastante acerca de él es que, a pesar de ser un personaje claramente cómico, también se percibe su inmenso poder, así, el clímax resulta más emocionante de lo que se podría pensar.
Y así, con los vivos y los muertos conviviendo en paz bajo el mismo techo, llega el final, que a mí por lo menos, siempre me pone de buen humor.

No hay mucho más que comentar. Elfman cumple con la música (un año después crearía su primera gran obra para acompañar a Batman), y estéticamente... Bueno, poco hay que decir a estas alturas sobre este apartado en una película de Tim Burton. Otra cosa son los efectos especiales, que han envejecido muchísimo. Se puede pasar por alto.

Y nada más. Una estupenda cinta que permitió a Burton darse a conocer lo bastante como para que le encargasen dirigir la primera superproducción protagonizada por el Hombre Murciélago, lo que su vez facilitó que pudiese dirigir proyectos mucho más personales. Así que se podría decir que todo empezó aquí. En breve avanzaremos 17 años en el tiempo para hablar de una peli burtoniana que también trata del mundo de los muertos chocando con el de los vivos. Película unida por su técnica con 'Frankenweenie'. Que bien lo he conectado, ¿Eh?



P.D.: Queda inaugurado Halloween 2012 en el blog.

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